Caballero del Diablo (1995)

Caballero del Diablo (1995)

 

Currante del mal.

Tras el éxito cosechado por la popular serie de televisión “Historias de la Cripta“, los productores de la misma, entre los que se encontraban Richard Donner, Walter Hill y Robert Zemeckis, decidieron “alargar” un episodio televisivo para estrenarlo en salas de cine. Así surgió esta divertida aventura que el inigualable Guardián de la Cripta (John Kassir) nos presenta de esta peculiar manera: “Pasad, pasad, criaturas. Vuestro amiguito, el Guardián de la cripta, os tiene preparado un festín de tripas, llenas de gusanos, a la altura de vuestros monstruosos apetitos. ¡Ñihihihi! Perdonad que me ría como una rata, ¡pero es que me he comido varias! ¡Nihihihi! Sin más, dejadme que os cuente este espeluznante relato sobre hombres y demonios. La titánica lucha entre el bien y mal ubicada en un remoto motel. A esta historia protagonizada por una reliquia con forma de llave, que guarda el rojo destino de la humanidad, la he llamado… Caballero del Diablo”.

Dos coches se persiguen en plena noche, a toda velocidad, por una carretera vacía que discurre en pleno desierto. Sin que sepamos el porqué de tal situación, ambos vehículos llegan a una estación de servicio. El perseguido (William Sadler) se refugia en una antigua iglesia reconvertida en motel. El perseguidor (Billy Zane) no es trigo limpio, por supuesto, y le sigue los pasos hasta el apartado edificio. A partir de entonces, todos los allí reunidos (un grupo excepcional, formulado a golpe de cliché, que incluye al emblemático Dick Miller – “Gremlins“, “El Chip Prodigioso“) sufrirán el acoso de cientos de demonios, convocados por Zane (en efecto, él es el Caballero del Diablo), seres abominables que tratarán de entrar en el motel al más puro estilo de “La Noche de los Muertos Vivientes“. El sol tardará en salir…

Los seres del averno tienen una misión muy concreta: apoderarse de la séptima llave (que está en posesión de Sadler), la que les otorgará el poder de sumir a toda la tierra en la oscuridad y el caos. La claustrofobia del encierro se hace patente a los pocos minutos del comienzo y es una constante durante todo el metraje. Esto es pura serie B de asedio, abundante en hemoglobina y generosa en vómitos fluorescentes. Híbrido entre el clásico de Romero, “El Príncipe de las Tinieblas” de Carpenter y la “Posesión Infernal” de Raimi, y si me apuráis, antecedente directo de la noche infernal de “Abierto hasta el Amanecer“. Esta primera “historia de la cripta” llevada a la gran pantalla responde como competente film que combina humor y terror, con pequeñas dosis de sexo, homenajes al género y guiños al aficionado.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(29-07-2003)

 

• Lo mejor: El asedio organizado por Billy Zane.
• Lo peor: Exigirle demasiado.

 

Caballero del Diablo (1995)

 

Título Original: Demon Knight | Género: Terror | Nacionalidad: USA | Director: Ernest R. Dickerson | Actores: John Kassir, Billy Zane, William Sadler | Productor: Gilbert Adler, A L Katz | Guión: Ethan Reiff, Cyrus Voris, Mark Bishop | Fotografía: Rick Bota | Música: Ed Shearmur | Montaje: Stephen Lovejoy

 

Sinopsis: Un misterioso renegado llamado Brayker se ve obligado a defender de un ejército de demonios insaciables, a un variopinto grupo de huéspedes en una pensión. Al frente de dicho ejército está el Recolector, un carismático ladrón de almas.

 

 

Caballero del Diablo (1995)