Lobezno: El Viejo Logan (2008)

 

No me llamo Logan, nene…

Han pasado cincuenta años desde “la noche en que los héroes fueron derrotados” y aniquilados por una coalición de villanos que, desde entonces, domina el mundo a su antojo. Nadie sabe qué sucedió realmente aquella fatídica velada, tan sólo conocemos las consecuencias: los héroes cayeron, desapareciendo de la faz del planeta. El triunfo del mal fue absoluto. Pero el enigma más grande de todos tiene que ver con Lobezno, uno de los pocos supervivientes; porque aquella noche también tuvo lugar el incidente de Westchester. Sea como fuere, Lobezno (ahora Logan) lleva medio siglo sin sacar las garras, y nadie sabe el porqué. Ahora vive retirado junto a su familia, en una ruinosa y polvorienta granja de Sacramento, California. Acuciado por las deudas, sometido por “la pandilla de los Banners” –los detestables y violentos descendientes de Hulk–, el antiguo miembro de la Patrulla X es una sombra de lo que un día fue. Justo en el peor de los momentos hace acto de presencia un viejo amigo. Un invidente Ojo de Halcón le propone lo que parece un negocio sumamente lucrativo: trasladar un misterioso paquete al otro extremo del país. La necesidad manda, y Logan acepta el encargo. Arranca el viaje de “El Viejo Logan“.

Mark Millar (guión) se une de nuevo a Steve McNiven (dibujo) para tratar de dar respuesta a un buen puñado de incógnitas, a través de un extraño periplo de costa a costa; una travesía por una Norteamérica caótica y posapocalíptica, dividida por los principales supervillanos del mundo en sectores bajo su estrecho control. Con la libertad que supone trabajar al margen de la serie regular, Millar (“Superman: Hijo Rojo“, “Civil War“) propone una línea temporal alternativa donde (casi) todo está permitido. Los cambios en el país son inimaginables –cinco décadas dan para mucho– y por el camino alcanzaremos lugares ciertamente llamativos, como “la caída del martillo” o “la caída de Pym” (esta última es la entrada a Nueva Babilonia, territorio dominado por Cráneo Rojo y destino final del viaje, que no de la aventura). Siempre a bordo del Spidercar, Millar demuestra su habilidad para mantener la expectación con una narración repleta de estupendos cliffhangers. Por su parte, Steve McNiven aprovecha la desbordada imaginación de Millar para lucirse con unos dibujos exagerados e impactantes, a la altura de una trama desatada y violenta. Resulta imposible no sentirse atraído por una historia que va ofreciendo al lector pequeños detalles sobre los motivos que llevaron a Logan a dejar de ser Lobezno.

Manu Castro (8/10)
@ManuCastroLSO
(08-05-2017)

 

• Lo mejor: Las muchas revelaciones de la trama.
• Lo peor: Que una adaptación cinematográfica fiel sea imposible.

 

 

 

Título Original: Wolverine: Old Man Logan | Género: Acción / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA | Autor: Mark Millar, Steve McNiven | Guión: Mark Millar | Dibujo: Steve McNiven | Tinta: – | Color: – | Rotulador: – | Editorial: Marvel Comics

 

Sinopsis: Una epopeya apocalíptica protagonizada por Lobezno en el mejor estilo de “Mad Max“, que nos lleva varias décadas hacia el futuro. Nadie sabe qué ocurrió la noche en que los héroes cayeron: sólo que todos desaparecieron y el mal ha triunfado desde entonces. En el último medio siglo, nadie ha visto al hombre simplemente conocido como Logan. Pero algo le hará salir de las sombras. Su amigo Ojo de Halcón necesita recorrer miles de kilómetros para poner su familia a salvo. Lobezno se prepara para el viaje de su vida…