Soy Leyenda (1954)

Soy Leyenda (1954)

 

Las oscuridades de la soledad.

La guerra bacteriológica ha arrasado toda la vida humana del planeta. Las ciudades que antaño se levantaron para albergar a millones de personas, yacen ahora desiertas, silenciosas, muertas. Los Ángeles, como el resto de megalópolis del globo, acumula el polvo en sus calles, ahora vacías. Pero no todo es quietud en la urbe californiana. Por aquellas calles aún camina un hombre, el último hombre vivo nada menos, y a pesar de ser el único humano en pie, no está sólo. Robert Neville ha sobrevivido a una pandemia para encarar el horror de ver como una pequeña parte de la población está infectada y otra ha mutado a causa de una bacteria que provoca los síntomas del vampiro clásico: los muertos que resucitaron gracias a la bacteria empleada como arma, son ahora monstruos que reclaman la vida de Robert. Richard Matheson nos introduce entonces en la desbastada mente de un solitario forzoso.

La rutina del superviviente. Neville pasa las horas de sol reparando su casa, sellando puertas y ventanas, preparando riestras de ajos y limpiando su césped de los cadáveres que se acumulan tras las continuas incursiones nocturnas de los vampiros. También se aventura por las calles de la ciudad, un riesgo necesario en busca de alimentos. En sus pesquisas suele encontrar, y eliminar, vampiros latentes (en una especie de coma inducido por la luz solar). Llegada la noche, Neville se atrinchera en su fortaleza urbana, escucha música clásica y bebe whisky en exceso para contrarrestar los alaridos y las burlas que los malvados seres le profesan desde el exterior. Pero son la memoria y la nostalgia los peores enemigos de Robert. El recuerdo de su mujer y su hija le atormenta profundamente, provocando que su cordura se disipe neblinosa.

Para combatir sus penalidades y abstraerse de una soledad ominosa, Neville comienza a estudiar el fenómeno del vampirismo. Se obliga a escudriñar libros de biología y medicina, incluso de psicología, para entender la sintomatología e investigar los secretos de la enfermedad: la aversión a la luz solar y a los ajos, los espejos, crucifijos y demás mitos de la leyenda. La frustración se apoderará de él en no pocas ocasiones, debido a su falta de preparación académica. De nuevo, la estabilidad emocional de Neville resulta tan precaria como sus intentos por encontrar una cura al mal.

Soy Leyenda” es todo un tratado sobre la soledad, los estragos del aislamiento y el pesimismo por el futuro de la especie humana. No obstante, la novela fue escrita en un contexto histórico en el que la amenaza nuclear de la Guerra Fría comenzaba a ser una realidad aterradora. La novela finaliza con un Neville abatido, en el momento mismo en que se percata de que el monstruo, el ser diferente que mata a la gente mientras duerme, es él. Un sujeto aberrante, una figura mitológica sin cabida en la nueva sociedad, una leyenda; la aceptación de una derrota total y la consecuencia última de todos los errores del hombre.

Manu Castro (9/10)
@ManuCastroLSO
(22/11/2015)

 

• Lo mejor: La atmósfera de desesperanza y soledad. Los momentos de “debilidad” de Neville.
• Lo peor: Que su lectura te pille en un momento “depre” de la vida.

 

Soy Leyenda (1954)

 

Título Original: I Am Legend | Género: Ciencia Ficción / Terror | Nacionalidad: USA | Autor: Richard Matheson | Personajes: Robert Neville, Ben Cortman, Virginia Neville | Publicación: 1954 | Idioma Original: Inglés | Nº Páginas: 192 | ISBN: 9788445076729 | Editorial: Booket / Tor Books

 

Sinopsis: Robert Neville es el único superviviente de una guerra bacteriológica que ha asolado el planeta y convertido al resto de la humanidad en vampiros. Su vida se ha reducido a asesinar el máximo número posible de estos seres sanguinarios durante el día, y a soportar su asedio cada noche. Para ellos, el auténtico monstruo es este hombre que lucha por subsistir en un nuevo orden establecido. Todo un clásico en su género, éste es un perturbador relato sobre la soledad y el aislamiento y una reflexión sobre los binomios como normalidad y anormalidad, bien y mal, que se evidencian como una mera convención derivada del temor y el desconcierto ante lo diferente.

 

Soy Leyenda (1954)