Roma (2018)

 

Te queremos mucho, Cleo.

“Roma” es tan protocolaria, aséptica y calculada como ese terrible parto que supone la única secuencia visceral y netamente humana de todo el metraje. Cuarón le arrebata el protagonismo a Cleo (estupenda Yalitza Aparicio) para confeccionar una edulcorada mirada a su niñez. El supuesto homenaje a la criada que su familia tuvo en los años setenta desprende un tono condescendiente y paternalista que impregna toda la narración. La abundancia de tics clasistas descompone este intento neorrealista en imágenes y secuencias de gran belleza visual pero nulo bagaje social. Técnicamente hablando es un prodigio, eso sí (los dollies laterales por las calles de México son brillantes). Por desgracia, el prisma burgués es tan evidente que ni la caca de perro, esa que Cleo limpia de manera abnegada y silenciosa (al igual que las demás mierdas de la familia), huele un poquito. En breve, reseña completa en #LaSalaOscura

Manu Castro (6/10)
@ManuCastroLSO
(23-02-2019)

 

• Lo mejor:
• Lo peor:

 

 

Título Original: Roma | Género: Drama | Nacionalidad: México / USA | Director: Alfonso Cuarón | Actores: Yalitza Aparicio, Marina de Tavira, Diego Cortina Autrey | Productor: Nicolás Celis, Alfonso Cuarón, Gabriela Rodriguez | Guión: Alfonso Cuarón | Fotografía: Alfonso Cuarón | Música: – | Montaje: Alfonso Cuarón, Adam Gough

 

Sinopsis: Son los años setenta. En la colonia Roma, ubicada cerca del centro de la ciudad, en Ciudad de México, vive una familia de la alta burguesía formada por la Señora Sofía (Marina de Tavira), su marido médico y sus cuatro hijos. En un segundo plano, está Cleo (Yalitzia Aparicio), una joven criada indígena que junto con Adela (Nancy García) son las principales responsables del cuidado de los cuatro niños de la casa. Cleo es la primera en levantarse por las mañanas para despertar a los niños para ir a la escuela y la última en irse a la cama después de limpiarlo todo, mientras sus patrones desgastan su relación con discusiones a puerta cerrada. Su armónica vida se verá trastocada por acontecimientos privados y públicos.