Shadow of the Colossus (2005)

 

A la sombra de gigantes.

De camino a un lejano paraje, conocido como la Tierra Prohibida, un joven galopa a lomos de su yegua. Sobre el animal reposa también el cuerpo inerte de una doncella, cubierto por una tela. A través de barrancos, senderos sinuosos, frondosos bosques y extensas praderas, los viajeros se abren paso hasta el umbral de tan remota región, aislada del resto del mundo por una cadena montañosa al norte y mares al este, oeste y sur. Erigido en torno a una grieta en las montañas, un monumental pórtico da la bienvenida a los extranjeros. Esta imponente entrada conduce hasta un enorme viaducto de piedra que se extiende a lo largo de la mitad septentrional del territorio. El puente finaliza en los muros de un majestuoso y semiderruido templo conocido como el “Santuario de la Adoración”. Es en este edificio, situado en el centro mismo de la olvidada península, donde conocemos el objetivo último del viaje del guerrero Wander y su fiel yegua Agro: revivir a la joven Mono, muchacha que fue víctima de algún tipo de sacrificio (al parecer, tenía un destino maldito). Unas inquietantes sombras negras se aproximan a los visitantes cuando estos acceden a la sala del altar –una estancia rectangular con una serie de ídolos alineados a cada lado–. Wander solicita entonces la ayuda de una misteriosa e incorpórea entidad llamada Dormin, que al parecer tiene el poder de devolver la vida a los muertos…

El precio de la vida. Ligeros spoilers. Dormin accede a cumplir la petición del joven Wander, pero exige algo a cambio: una gesta de proporciones vertiginosas. Hace muchos años, la forma física de Dormin fue dividida en dieciséis partes por razones desconocidas, fragmentos que ahora permanecen retenidos dentro de sendos colosos, repartidos estos a lo largo de la extensa e inhóspita región. Dormin reclama que se libere su esencia –algo que pasa por derrotar y destruir a las amenazantes moles– para revivir a la desafortunada Mono. Cegado por el dolor, Wander acepta el trato, inconsciente de la gravedad de semejante decisión. Intentado prevenir el desastre encontramos a Lord Emon, un chamán que parece saber el porqué del encierro de Dormin. Junto a un puñado de soldados, Emon persigue a Wander para evitar que lleve a cabo el hechizo prohibido, el ritual relacionado con la destrucción de los dieciséis colosos y la resurrección de Dormin. Entre tanto, Wander alza su espada mágica (también cuenta con un arco) y, guiado por el reflejo de la luz del sol en el filo del arma (que indica la posición de los colosos), comienza la caza de estos gigantescos seres de carne, roca y tierra. Estas criaturas acorazadas, con formas humanoides y otras que se asemejan a ciertos animales, deambulan despreocupadas por sus respectivos territorios.

Pisadas a lo lejos y polvo en el aire. El primer coloso nos sirve de tutorial para tomar contacto con la mecánica nuclear del juego. Escalar estas moles supone resolver unos rompecabezas de dificultad creciente. El objetivo siempre es el mismo: trepar a la criatura (podemos aferrarnos a su pelo), evitar que nos lance al suelo con sus violentos zarandeos y encontrar sus puntos vitales (marcados con un sello luminoso), donde debemos hundir nuestra espada. Es importante escalar con rapidez, ya que Wander posee una cantidad limitada de resistencia, indicada por un círculo rosado que se encuentra por encima de la línea de vida; este empezará a disminuir mientras nos mantengamos agarrados a la criatura. Una vez derrotado el coloso, regresamos al templo central para iniciar la búsqueda de un nuevo titán. El recorrido hasta ellos es un viaje sin demasiados obstáculos o peligros –no hay más enemigos en el juego ni desviaciones rebuscadas en los trayectos–. Cabalgando por distintos parajes (Agro no siempre responde a nuestras órdenes, siendo su comportamiento ciertamente realista), nos invade una intensa sensación de soledad. El diseño visual de la aventura, la iluminación y los efectos de sonido, inciden en esta atmósfera crepuscular, dentro de un mundo descolorido, dominado por sombras, neblinas y tonos oscuros. El nivel artístico es soberbio.

Desarrollado por el Estudio Internacional de Producción 1 de Sony Computer Entertainment (SCEI), en concreto por una división conocida como Team ICO (el mismo grupo de trabajo responsable del éxito de culto “ICO“), “Shadow of the Colossus” representa todo un hito dentro del catálogo de PlayStation 2 y de la industria de los videojuegos. Fumito Ueda, director y principal diseñador del juego, junto al resto de sus inestimables colaboradores, ha logrado construir una obra imprescindible e innovadora, un título que perdurará en la memoria de los jugadores por siempre. Todo en esta aventura está diseñado con un nivel de precisión y mimo que sólo es capaz de aplicar aquel que busca la excelencia. El genio creativo de este grupo es deslumbrante y se percibe en cada faceta de la producción, desde la ambientación y la jugabilidad, hasta la sobrecogedora banda sonora compuesta por Kô Ôtani (Kow Otani en los créditos del juego), que engrandece aún más la épica de los encuentros con los colosos. Iniciar esta odisea supone caer rendido ante el hipnotismo de su trama, la riqueza visual de sus entornos y la cautivadora mitología heredada de otro videojuego fundamental, “ICO“. Esta experiencia resulta ineludible para cualquiera que disfrute con un mando de control en las manos.

Manu Castro (9/10)
@ManuCastroLSO
(27-11-2005)

 

• Lo mejor: Todos los matices de la aventura. La maravillosa banda sonora de Otani.
• Lo peor: La tasa de imágenes por segundo.

 

¿Sabías que…? La aventura narrada en “Shadow of the Colossus” es considerada una precuela del maravilloso “ICO“. Fumito Ueda, director y principal diseñador del juego, ha declarado en varias ocasiones que los dos títulos comparten el mismo mundo ficticio. La trama de “Shadow of the Colossus” se desarrolla un tiempo indeterminado antes que “ICO” y finaliza con el nacimiento del primer niño con cuernos. Además, las figuras sombrías que aparecen en el Santuario de la Adoración están conectadas con las sombras a las que el jugador se enfrenta en “ICO“. Ambos juegos también utilizan el mismo lenguaje ficticio.

 

 

Título Original: Shadow of the Colossus | Género: Aventuras | Nacionalidad: Japón | Director: Fumito Ueda | Actores: Kenji Nojima, Kazuhiro Nakata, Kyôko Hikami | Productor: Kenji Kaido, Yasuhide Kobayashi | Guión: Junichi Hosono, Takashi Izutani, Masashi Kudo | Música: Kô Ôtani | Plataforma: PlayStation2, PlayStation3 | Desarrollador: Sony Computer Entertainment, Team ICO

 

Sinopsis: A lomos de tu fiel compañero Agro y armado con una espada y un arco, deberás acabar con los impresionantes colosos que vagan sin rumbo a través de un mundo desolado y enigmático.