Tarzán y el Safari Perdido (1957)

 

Embrollo selvático.

Un grupo de snobs viaja en avioneta por el centro de África cuando el aparado colisiona en pleno vuelo con una bandada de flamencos rosas. El impacto sitúa a los supervivientes (tres hombres y dos mujeres) en plena selva, desorientados y completamente desamparados. La fortuna, o la casualidad, hacen que Tarzán observe el accidente y acuda rápidamente a rescatar a los malogrados occidentales. Tarzán tratará de salvar al grupo guiándolo hasta la costa, lejos de los peligros de la jungla y de los salvajes hombres de Opar, unos sanguinarios nativos que pretenden sacrificar a una de las mujeres de la expedición para complacer a sus dioses.

Otra desafortunada adaptación cinematografía de las aventuras protagonizadas por Tarzán, el personaje creado por Edgar Rice Burroughs. Gordon Scott interpreta a un hombre mono escaso de carisma, mientras trata de sobrevivir a una trama rutinaria y completamente lineal. La cinta se completa con algunas escenas de torpe acción, las simpáticas apariciones de Cheta y un montón de imágenes de archivo sobre animales y paisajes exóticos que H. Bruce Humberstone (el director de la cinta) intercala sin contemplaciones y, en algunas ocasiones, con muy poco acierto. Película de aventuras humilde e inocente, entrañable por momentos, que encontrará su público entre aquellos que disfruten de un cine sin medios ni pretensiones.

Manu Castro (4/10)
@ManuCastroLSO
(26-08-2011)

 

• Lo mejor: Su absoluta ingenuidad.
• Lo peor: La aventura es decepcionante.

 

 

Título Original: Tarzan and the Lost Safari | Género: Acción / Aventuras | Nacionalidad: Reino Unido | Director: H. Bruce Humberstone | Actores: Gordon Scott, Robert Beatty, Yolande Donlan | Productor: John Croydon, Sol Lesser | Guión: Montgomery Pittman, Lillie Hayward, Edgar Rice Burroughs | Fotografía: C.M. Pennington-Richards | Música: Clifton Parker | Montaje: Bill Lewthwaite

 

Sinopsis: A raíz de una colisión con una bandada de flamencos rosas, un avión cae a la selva, y Tarzán, que ha acudido rápidamente al lugar, consigue rescatar a todos sus tripulantes. Poco después, el grupo es atacado por los nativos de Opar, unos salvajes sanguinarios, que arrojan a Tarzán al río y raptan a una de las mujeres de la expedición con intención de sacrificarla a sus dioses.