¡Ave, César! (2016)

¡Ave, César! (2016)

 

Los curiosos entresijos de la meca del cine.

Eddie Mannix (soberbio Josh Brolin) se encuentra en la encrucijada de la mediana edad. Profesional y personalmente se ve asediado por una serie de dudas, ideológicas y espirituales, que conforman su particular “via crucis” a través de ese nido de pecadores que es, y siempre ha sido, la meca del cine. Este peculiar “santo” de la Capitol Pictures se dedica a solventar toda clase de extraños embrollos (la mala reputación de las estrellas, la aparente falta de talento de ciertos actores…) dentro de la estrambótica (aunque habitual) problemática de un gran estudio cinematográfico. Y, para colmo de males, es incapaz de dejar de fumar; un “pecado” que oculta convenientemente a su alienada mujer.

Tentado por el capitalismo belicista de la Lockheed Corporation, Mannix se debate entre sucumbir al vil metal o continuar con su aleccionadora obra entre los muros del estudio; un absorbente y duro trabajo que incluye la supervisión de donjuanes descarriados y embarazos inoportunos, en una época en la que Hollywood aún preservaba cierta honestidad, incluso una pizca de inocencia, dentro del (muy) imperfecto sistema de estudios. Antes de la irrupción de la magacorporación del entretenimiento, antes de la transformación de la obra artística en producto manufacturado en serie, los Coen nos presentan aquella otra forma de crear sueños, y de venderlos. Incluso la confusa, y no demasiado bienintencionada, campaña de marketing de Universal, que ha vendido esta película como una comedia ligera, incide en esa llamativa dualidad entre el esplendoroso ayer y el gris ahora.

Es entonces, durante el ambiente pre-macartista de los primeros años cincuenta, cuando la estrella del último superpeplum de la Capitol, Baird Whitlock (George Clooney), acaba secuestrada por un extraño grupo de marxistas. En la (impresionante) casa de la playa y en el despacho de Mannix, entran en colisión lo divino y lo terrenal. Creer en algo para hacer frente a la incipiente falta de valores del capitalismo consumista: Dios o comunismo. Todos han de tomar una decisión: asumiendo el papel de abnegado redentor o subiendo -con la elegancia de un saltito atlético- a bordo de la flota roja (Engels en brazos).

A pesar de algunos pasajes un tanto densos, “¡Ave, César!” funciona como divertido y endiablado pastiche de los géneros más populares del Hollywood clásico (a saltos entre platós de western, peplum, musical y melodrama). Colorida y pintoresca propuesta en la que una redada policial, en casa del grupo de guionistas y escritores comunistas que se hacen llamar “El Futuro”, da paso a la época más oscura, fascista y deleznable de los Estados Unidos: la caza de brujas del senador McCarthy. Cuando (casi) acabaron con los sueños de la gran fábrica.

Manu Castro (7/10)
(11-04-2016)

 

• Lo mejor: La lección interpretativa que Laurence Laurentz (Fiennes) le ofrece a Hobie Doyle (Ehrenreich).
• Lo peor: Algunos personajes están desaprovechados.

 

¡Ave, César! (2016)

 

Título Original: Hail, Caesar! | Género: Comedia | Nacionalidad: USA / Gran Bretaña / Japón | Director: Ethan Coen, Joel Coen | Actores: Josh Brolin, George Clooney, Alden Ehrenreich | Productor: Tim Bevan, Ethan Coen, Joel Coen | Guión: Joel Coen, Ethan Coen | Fotografía: Roger Deakins | Música: Carter Burwell | Montaje: Roderick Jaynes (Ethan Coen, Joel Coen)

 

Sinopsis: “¡Ave, César!” es un homenaje a la era dorada de Hollywood, una carta de amor a los grandes estudios de entonces salpicada con un toque de ironía. La película es un canto a la factoría de sueños, al tiempo que abre el telón para revelar el poco halagador funcionamiento de la industria del cine en su apogeo. La comedia transcurre en los años cincuenta, un periodo en el que la espléndida fachada de la industria cinematográfica empezaba a agrietarse. Cuando la mayor estrella cinematográfica mundial desaparece en pleno rodaje y sus secuestradores exigen un enorme rescate para entregarle sano y salvo, hará falta el poder de los grandes nombres de Hollywood para resolver el misterio de su desaparición.

 

¡Ave, César! (2016)