Mentiras y Gordas (2009)

 

Esta juventud…

Hay veces que el cine nos golpea con productos de una calidad tan ínfima que son difíciles de asimilar. “Mentiras y Gordas” es un puñetazo traicionero a la nuca del espectador, un producto demencial sin pies ni cabeza; película sin rumbo, cuyo objetivo último escapa a mi entendimiento. Estamos ante una narración de una indefinición formal que invita al desconcierto. ¿Acaso se trata de una simplista apología de la sexualidad irresponsable y el abuso de drogas o es una burda ejemplificación de las conductas sociales más gilipollas? No me queda claro el mensaje. Puede que me haya perdido algo, quizá mucho, porque entre los fotogramas de esta propuesta no vislumbro un sólo elemento narrativo que invite a la reflexión o el debate acerca de los problemas de la juventud.

El metraje de este bochorno es una línea recta de cocaína en la que se suceden los chutes de pastillas, las mamadas de váter y las fiestas de tarados drogatas. No pasa absolutamente nada relevante, tan sólo somos testigos del desfilar colocado de una serie de niñatos palurdos que no saben hacer otra cosa que matar el tiempo entre alcohol y éxtasis, mientras se cagan en todos los valores que nos definen como personas civilizadas. Aquí, en esta ficción maniquea, la lealtad, la amistad o el compañerismo son antídotos contra la diversión y el fiesteo macarra. Puede que sea este un análisis igual de elemental y vacío que el guión de la película dirigida por Alfonso Albacete y David Menkes, pero no se articula en mí otra disquisición tras su visionado.

La producción está llena de caras conocidas para los seguidores de las populares series televisivas de la actualidad. Es este el único reclamo (de evidente atractivo comercial) de una cinta con ínfulas de retrato social que no llega a caricatura sesgada de los estratos más penosos de la juventud. Eso sí, tras semejante batiburrillo de excesos, desnudos y sujetos trasnochados, el film pone cara triste cuando uno de los protagonistas sucumbe al exceso de química lúdica. Al final, resulta que las drogas son malas… Bonita moraleja. Tal vez un día, dentro de mucho tiempo, encuentre las ganas que me permitan revisar esta obra, y consiga entonces acceder a algún rincón de su argumento, por ahora ajeno a mi limitado intelecto, tan críptico como nutritivo. Por el momento, me voy a casa saturado de bakalao.

Manu Castro (2/10)
@ManuCastroLSO
(02-08-2009)

 

• Lo mejor: No sé, igual a algún chaval se le quitan las ganas de meterse metralla después de ver la película.
• Lo peor: Su indefinición me pone nervioso.

 

 

Título Original: Mentiras y Gordas | Género: Comedia / Drama | Nacionalidad: España | Director: Alfonso Albacete, David Menkes | Actores: Ana de Armas, Mario Casas, Ana María Polvorosa | Productor: Francisco Ramos | Guión: Alfonso Albacete, Ángeles González Sinde, David Menkes | Fotografía: Alfredo F. Mayo | Música: Juan Carlos Molina, Juan Manuel Sueiro | Montaje: Fernando Pardo

 

Sinopsis: Un grupo de jóvenes se prepara para lo que va a ser el verano de su vida, entre secretos, mentiras, sexo, confusión, noche y fiesta. No son conscientes que en ese viaje iniciático, una vez comenzado, no se puede dar marcha atrás; que las mentiras se van haciendo cada vez más grandes y que amar significa hacer daño.