Re-Sonator (1986)

 

¡Lo ha devorado!

Desde el Más Allá” (From Beyond) es un relato corto escrito por H.P. Lovecraft en 1920 y publicado en la revista “The Fantasy Fan” en 1934. Considerada por muchos como una obra menor del escritor estadounidense, “From Beyond” es un extraño cuento gótico, de apenas cinco páginas de extensión, que teoriza sobre la posible existencia de terribles y grotescas realidades alternativas que ocupan el mismo espacio físico que la nuestra. Estas dimensiones, que permanecen ocultas y esquivas a nuestros sentidos, sólo pueden percibirse de una única forma: estimulando la glándula pineal –el filósofo francés René Descartes sostenía la idea de que esta glándula era el lugar donde se origina el pensamiento, y podría suponer un puente entre el mundo material e inmaterial–. Con este fin (ver y alcanzar el más allá), el protagonista de la narración, el pintoresco físico y matemático Crawford Tillinghast, construye una máquina eléctrica que se tornará en peligroso artefacto de investigación una vez conectada. Sobre esta prometedora base, Stuart Gordon –que ya había adaptado con anterioridad una obra de Lovecraft, “Herbert West: Reanimador“, convertida en la fabulosa “Re-Animator” (íd, Stuart Gordon, 1985)–, construye un film truculento y fascinante. A diferencia de su trabajo anterior, “Re-Sonator” (From Beyond, 1986) resulta ser una adaptación (muy) libre del material original; basta con leer una escueta sinopsis para evidenciar este hecho.

El excéntrico doctor Pretorius (Ted Sorel), mad doctor arquetípico, ha desarrollado una máquina llamada “Resonador”. Este artilugio permite, a aquellos que se encuentran en su radio de acción, ver más allá de la realidad percibida, ofreciendo la posibilidad de adentrarse en otras dimensiones hasta ahora ocultas. Durante el transcurso de uno de los experimentos, su ayudante, Crawford Tillinghast (Jeffrey Combs, de nuevo a las órdenes de Gordon tras dar vida a Herbert West en “Re-Animator“) es atacado por una de las aberrantes criaturas que proceden de ese “otro lugar”. Convencido de la peligrosidad del artefacto, Crawford trata de persuadir a Pretorius para apagar y destruir la máquina. Este, enloquecido por las investigaciones, hace caso omiso de las súplicas de su ayudante… Cuando la policía llega al laboratorio, encuentra a Pretorius decapitado. Crawford es arrestado y confiando en un hospital psiquiátrico, acusado del crimen. Afortunadamente, la doctora Katherine McMichaels (Barbara Crampton) considera que Crawford es inocente y consigue su puesta en libertad vigilada. Los dos regresan, junto con el detective Bubba Brownlee (Ken Foree, inolvidable en el “Zombi” de Romero), a la casa de Pretorius, para indagar acerca de la naturaleza del “Resonador”. La pesadilla comienza de nuevo cuando este trío de idiotas incautos conecta la máquina una vez más.

No estaba muerto, estaba deformado. Enmarcada dentro de la rompedora y libérrima corriente splatter de los años ochenta, potenciada por las ansias de sangre y gore de realizadores tan destacados como Clive Barker (“Hellraiser“), John Carpenter (“La Cosa“) y David Cronenberg (el rey del terror venéreo), “Re-Sonator” explora un terreno cenagoso y grotesco con la decidida contundencia de un guión mucho más nutritivo de lo que parece en un primer momento. Dennis Paoli –según una adaptación previa de Brian Yuzna, Stuart Gordon y él mismo, basada en el citado relato de H.P. Lovecraft–, es autor de un libreto que trae de vuelta a Pretorius, ahora deforme y monstruoso tras su estancia en tan sombrío lugar más allá de la realidad –un mundo de placeres inconfesables e instintos primarios que retuercen y destruyen las precarias barreras morales del ser humano–. En este sentido, se plantea la posibilidad de que una mutación de la glándula pineal pudiera hacer brotar un apetito sexual desenfrenado en el sujeto afectado; se trata de un incremento de la capacidad intelectual de carácter pervertido, que no supondría un mayor dominio de la razón, sino una especie de locura esquizofrénica violenta y salvaje. Este estado superior (y alterado) de consciencia es capaz de convertir a Pretorius en un ser despiadado y a la cándida Katherine (obsesionada con la idea de que el “Resonador” podría curar la esquizofrenia) en una dominatrix insaciable.

En la búsqueda ciega de conocimientos, placer o lo que surge de su mezcla perversa e irracional, los personajes de “Re-Sonator” encienden una y otra vez la puñetera máquina, liberando una recua de horrores insondables, mientras la audiencia asiste pávida a un festival de truculencia desatada carente de filtro alguno. Se pierde por tan sangrienta y explícita senda la parte más destacada del relato original, aquella destinada a describir la realidad alternativa oculta entre nosotros –sugerente pasaje aquí fagocitado por las ansias de cerebros frescos del trastornado Crawford, entre otras sutilezas–; puede que el escueto presupuesto de la cinta (apenas 900.000 dólares) obligara a Gordon a renunciar a una mayor carga de efectos visuales. Para suplir tal carencia, la trama se reorganiza, acercándose en algunos momentos a los clichés más manidos y lamentables del género slasher: protagonistas gilipollas metiéndose en embrollos incomprensibles y tomando decisiones ridículas. Podemos perdonarlo. Son más abundantes y de mayor peso las virtudes de una propuesta que también cuenta con una estimable partitura compuesta por Richard Band (galardonado en el Festival de Sitges por este trabajo), una puesta en escena resultona y todo el oficio de un director de serie B de solvencia contrastada (“Dolls“, “Robot Jox“, “Fortaleza Infernal“…).

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(06-01-2005)

 

• Lo mejor: El trío protagonista (Combs, Crampton, Foree). El irrenunciable toque gamberro de Stuart Gordon.
• Lo peor: Sería imposible rodar una película así hoy día.

 

 

Título Original: From Beyond | Género: Terror / Fantástico | Nacionalidad: USA | Director: Stuart Gordon | Actores: Jeffrey Combs, Barbara Crampton, Ken Foree | Productor: Brian Yuzna | Guión: Brian Yuzna, Dennis Paoli, Stuart Gordon, H.P. Lovecraft | Fotografía: Mac Ahlberg | Música: Richard Band | Montaje: Lee Percy

 

Sinopsis: El Dr. Petrorius y su colega el Dr. Tillinghast, trabajan en un experimento sensacional que intenta abrir la mente a dimensiones superiores. El experimento tiene éxito, pero durante el mismo son atacados por unas extrañas criaturas que asesinan al Dr. Pretorius. Tillinghast es considerado sospechoso e internado en un psiquiátrico. Sólo la ambiciosa psicóloga McMichaels le cree y desea continuar con el experimento…