Tom Clancy’s Ghost Recon Wildlands (2017)

 

Un mal sueño.

El de Santa Blanca es el cártel más importante y peligroso de Sudamérica, opera desde el corazón de Bolivia y sus actividades tienen alcance global. Gracias a los ingresos que le reporta la venta de cocaína a escala industrial, el cártel ha corrompido al país andino hasta la médula. Políticos, policías y militares se pliegan a los dólares de Santa Blanca; y a quien no pueden comprar, lo matan. Los periodistas que se atreven a informar de sus fechorías son una especie en peligro de extinción. Al frente de la organización está el más letal de los señores de la droga: El Sueño. Su influencia se nota en cada calle, despacho y comisaría de Bolivia… incluso más allá de sus fronteras. Este inmenso poder llama la atención del Gobierno Federal de los Estados Unidos, que considera a Santa Blanca, y a su tatuado líder, una amenaza para todo el mundo. Los acontecimientos se precipitan tras la tortura y asesinato del agente infiltrado de la DEA, Ricky Sandoval, a manos de los sicarios de El Sueño, justo después de un atentado en la embajada norteamericana en La Paz. En respuesta a este crimen, el Ejército de los Estados Unidos envía a la zona una unidad de élite de operaciones especiales conocida como “The Ghosts”, para destruir por completo al cártel y asesinar a su cabecilla. Se inicia entonces la operación “Matarreyes”, con la fascistoide agente de la CIA, Karen Bowman, al frente.

Gringos, sean bienvenidos. Los yanquis se pasean por Bolivia como Pedro por su casa, y comienzan a pegar tiros, extorsionar y ejecutar al personal casi de inmediato. La operación consiste en desarticular, una por una, las cuatro secciones en la que se divide Santa Blanca: producción, contrabando, influencia y seguridad. Destruir los pilares fundamentales de su estructura no va a resultar nada fácil. En primer lugar tendremos que buscar, ya sobre el terreno, la información necesaria para encontrar a los narcos al frente de cada rama, y también a sus numerosos esbirros. Una vez localizados nuestros objetivos, se desplegará ante nosotros un crisol de misiones que incluyen asesinatos, secuestros, operaciones de infiltración y cualquier otra cosa que implique gastar muchas balas y hacer saltar todo por los aires. De esta manera iremos minando la capacidad de maniobra del cártel y poniendo en apuros sus actividades delictivas. Entre medias, habrá que hacer frente a otro temible adversario: La Unidad, una sección del ejército boliviano demasiado permisiva con la actuación de Santa Blanca. La resistencia local, los rebeldes de Pac Katari –conocidos como Kataris 26–, nos prestarán su “ayuda” en la lucha contra El Sueño (entrecomillo el término ayuda porque estos tipos no hacen más que estorbar y sus métodos en combate son nefastos).

¡Qué grande eres, Bolivia! Después del imprescindible modo multijugador, lo más destacado de este “Tom Clancy’s Ghost Recon Wildlands” es, sin duda, su inmenso mapeado. El terreno a explorar es enorme; por momentos da la sensación de ser incluso demasiado grande. El primer sandbox de la saga “Ghost Recon” nos ofrece libertad total para hacer casi cualquier cosa (el aburrimiento también está incluido). El mapa aparece salpicado de innumerables misiones secundarias y actividades de relleno, algunas sumamente tediosas y repetitivas. Completar estos objetivos, al margen de la historia principal, resulta obligatorio si queremos sumar puntos de experiencia adicionales para desbloquear todo el árbol de habilidades –aunque es en las misiones principales donde se obtienen las mejores recompensas–. De este modo también conseguiremos armas y complementos para mejorar el equipo de nuestro Ghost –al dron de reconocimiento se une un arsenal de pistolas, rifles y escopetas que acaba resultando excesivo–. Para recorrer las enormes distancias entre objetivos, el juego pone a nuestra disposición un nutrido repertorio de vehículos terrestres (coches, camiones, camionetas, motos…), acuáticos y aéreos (helicópteros, avionetas y aviones). Son estos últimos los más útiles a la hora de desplazarnos con comodidad, evitando las sinuosas carreteras bolivianas. Además, el sistema de conducción de los primeros no está demasiado pulido y su control se torna raro en ocasiones.

Deslumbrante al principio, aburrido al final. En un primer momento, “Wildlands” nos sorprende con un llamativo apartado visual. Su nivel técnico resulta suficiente para ofrecer unos vistosos efectos de iluminación, donde destacan los fenómenos meteorológicos, las nubes, la lluvia, los reflejos en el terreno mojado… En este sentido, la parte gráfica es notable. No es tan destacado el modelado de personajes que, además de poco variado, se podría calificar de bastante cutre. Según avanza la aventura, los defectos se hacen más evidentes (incluido un puñado de bugs realmente incómodos) y, a pesar de lo atractivo de ciertos entornos, llega un momento en que todo parece menos bonito que al principio. Sucede lo mismo con la parte narrativa del juego. La trama (que es una tontería incomible) deja de ser interesante a las pocas horas, y pasa de divertida a agonizante en una recta final soporífera. La duración se alarga de manera artificial (el 70% del contenido es pura paja), algo que acaba por activar el piloto automático del jugador. De este modo, el componente táctico, la planificación de las misiones y el sigilo dejan paso a una acción mucho más directa y arcade. En pocas palabras: hay que resolver las misiones por la vía rápida para no morir de aburrimiento. Si no fuera por el destacado multijugador cooperativo para cuatro jugadores (al más puro estilo “The Division“), este título sería un auténtico coñazo.

Manu Castro (6/10)
@ManuCastroLSO
(03-03-2018)

 

• Lo mejor: El modo multijugador.
• Lo peor: Es repetitivo hasta decir basta.

 

 

Título Original: Tom Clancy’s Ghost Recon Wildlands | Género: Acción | Nacionalidad: Francia | Director: Eric Couzian | Actores: Paolo Andino, Philip Anthony-Rodriguez, Steve Byers | Productor: Jean-Francois Capizzi | Guión: David Neiss, Shane Salerno, Sam Strachman, Don Winslow | Música: – | Plataforma: PlayStation4, Xbox One, PC | Desarrollador: Ubisoft Paris Production Studio, Ubisoft

 

Sinopsis: Bolivia, en unos años este hermoso país sudamericano se ha convertido en el mayor productor de cocaína del mundo. El influyente y atroz cártel de la droga de Santa Blanca ha hecho del país un narcoestado sin ley, dominado por el miedo, la injusticia y la violencia. El cártel va a convertirse en una potencia criminal y en un peligro a escala global. La guerra total no es la solución. El modo de curar de raíz este mal es una táctica quirúrgica, sigilosa y letal. Los Ghosts, un legendario equipo de élite de operaciones especiales de los Estados Unidos, se adentrarán en territorio enemigo para sembrar el caos y la inestabilidad, y así romper la alianza entre el cártel y el gobierno corrupto. Este equipo de especialistas no son sólo soldados, son “Ghosts”, cuerpos de élite que libran guerras antes de que estas empiecen, trabajan en la sombra, se rigen por sus propias reglas, y cuya existencia es más un mito que una realidad. Enfrentados a un poderoso enemigo en un entorno extenso y hostil, los Ghosts se plantearán difíciles elecciones morales y participarán en arduos combates para completar su misión: la más arriesgada y compleja que jamás han realizado.