Good (2008)

 

Sí lo hicisteis.

Extasiados con un líder al que amaban ciegamente, los alemanes se embarcaron en un frenesí de violencia y deshumanización que concluyó con el exterminio de millones de personas; un holocausto que perdura en la historia como el mayor exponente de los peores actos cometidos por la condición humana. En la Alemania prebélica, el nazismo florecía amparado por una sociedad que comenzaba a mirar para otra parte; el mal triunfa cuando las buenas personas no hacen nada, y en aquellos días los actos que ya apuntaban a la realidad nazi eran tolerados e incluso auspiciados por la gran mayoría del pueblo alemán. Antes de noches de cristales rotos, de deportaciones masivas o “purgas” de seres humanos a escala industrial, el movimiento nacionalsocialista gozaba de unos apoyos envidiables en todas las esferas de la vida pública y privada. Es en ese momento histórico, en el que aún parecía posible la resistencia al régimen, cuando el personaje de Viggo Mortensen se debate entre sus convicciones personales, claramente alejadas de la ideología fascista, y su éxito profesional y familiar al amparo de las SS. La decisión de ser una buena persona o un cínico colaboracionista, es un punto crítico al que se enfrentaron millones de alemanes en los años inmediatamente anteriores a la Segunda Guerra Mundial.

Good” pone sobre la mesa, de forma más que meritoria, una verdad incómoda, un hecho histórico vergonzante, retratando sin pudor al régimen criminal y sus apoyos, a los verdugos y sus coartadas dentro del pueblo alemán. Generalizar sería injusto, pero lo cierto es que el nacionalsocialismo absorbió las vidas y las mentes de millones de ciudadanos que colaboraron, directa o indirectamente, en las barbaridades diseñadas y protagonizadas por los nazis. Tratar de evadir este hecho sería otro crimen perpetrado sobre la memoria de las víctimas de aquella sinrazón. Buscar la redención después de ignorar o tras colaborar en ese espantoso pasaje histórico, puede resultar imposible; el Tercer Reich es una losa que debería haber sepultado Alemania para siempre. La película de Vicente Amorim es un magnífico recordatorio de lo tentadora y peligrosa que resulta una doctrina totalitaria para aquellos con tendencia a la amoralidad. No existe el fascismo sin la determinación de una gran masa de personas tan manipuladas como culpables. En este caso, agachar la mirada es otra forma de avenirse a la ideología más aberrante y nauseabunda de cuantas a inventado la humanidad.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(22-05-2009)

 

• Lo mejor: Es una película muy necesaria. La escena final.
• Lo peor: Que su temática siga de actualidad.

 

 

Título Original: Good | Género: Drama | Nacionalidad: Reino Unido / Alemania | Director: Vicente Amorim | Actores: Viggo Mortensen, Jason Isaacs, Jodie Whittaker | Productor: Sarah Boote, Billy Dietrich, Kevin Loader | Guión: C.P. Taylor, John Wrathall | Fotografía: Andrew Dunn | Música: Simon Lacey | Montaje: John Wilson

 

Sinopsis: “Good” está protagonizada por Viggo Mortensen, que interpreta un personaje totalmente diferente a los que nos tiene acostumbrados, John Halder, un hombre bueno y honrado con problemas personales. Es profesor de literatura en la Alemania de los años 30 y publica una novela en la que explora sus circunstancias familiares y defiende la eutanasia. Varios políticos usan el libro para apoyar la propaganda gubernamental, y la carrera de Halder como escritor despega gracias a una optimista corriente de nacionalismo y prosperidad. Este cambio de suerte le hace tomar decisiones aparentemente sin importancia, pero con devastadoras consecuencias para las personas que le rodean.