Infiltrado en el KKKlan (2018)

 

Agente hermano.

Spike Lee firma una entretenida e irónica proclama sobre el racismo en los Estados Unidos de siempre, y en los de Trump, que en esencia son los mismos. Y lo hace apelando a su peculiar sentido del humor, a sus muletillas habituales y con un tono ácido que le permite dar caña a todos y todo: desde la hiperbólica caricatura de unos supremacistas blancos lamentables, a las discordancias que surgen en el seno de la comunidad negra. Por desgracia, el equilibrio entre denuncia y sátira no está resuelto con la suficiente pericia, y los miembros de este KKK, en su infinita estulticia, no parecen suponer una verdadera amenaza. En este sentido, el cineasta ha de recurrir a la crudeza de las grabaciones de los incidentes de Charlottesville para apuntalar la contundencia de su mensaje. El poder (blanco o negro) del séptimo arte como herramienta de subversión, pero también de propaganda y adoctrinamiento (sobre todo en el marco de una industria cultural dominada por el hombre blanco); no es casual que la cinta comience con unos fotogramas de “Lo que el Viento se Llevó”. Una realidad expuesta con elocuencia en la secuencia más brillante del film, aquella que reinterpreta el montaje en paralelo inventado por Griffith (el padre del cine moderno) en “El Nacimiento de una Nación”. En breve, reseña completa en #LaSalaOscura

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(17-02-2019)

 

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Título Original: BlacKkKlansman | Género: Drama / Comedia | Nacionalidad: USA | Director: Spike Lee | Actores: John David Washington, Adam Driver, Laura Harrier | Productor: Jason Blum, Spike Lee, Raymond Mansfield | Guión: Charlie Wachtel, David Rabinowitz, Kevin Willmott, Spike Lee, Ron Stallworth | Fotografía: Chayse Irvin | Música: Terence Blanchard | Montaje: Barry Alexander Brown

 

Sinopsis: Estados Unidos, principios de los años 70, una época de agitación social y de lucha por los derechos civiles. Ron Stallworth (John David Washington) se convierte en el primer detective afroamericano del departamento de policía de Colorado Springs. Para hacerse valer, y aunque es recibido con escepticismo y hostilidad, decide llevar a cabo una peligrosa misión: infiltrase en el Ku Klux Klan, para denunciarlo. Haciéndose pasar por un supremacista blanco, se pone en contacto telefónico con el grupo y en seguida pasa a conocer al núcleo duro de esta organización. Eso sí, para las reuniones en persona, echa mano de su compañero Flip Zimmerman (Adam Driver). Así conseguirán información sobre los preparativos de un atentado.