Repo Man (El Recuperador) (1984)

 

Ese maldito maletero.

Alex Cox (“Sid y Nancy“) es el responsable del guión y la dirección de una de las películas más extravagantes y fantásticas de los años ochenta; referente absoluto del cine punk –junto con “Suburbia” (1984), “Curso de 1984” (1982) y un puñado más–, esta cinta se ha convertido con el paso de los años en auténtica obra de culto. “Repo Man (El Recuperador)” es una extraña mezcla de comedia y ciencia-ficción que desarrolla un argumento de lo más estrambótico (se me queda corto el adjetivo). Las vivencias del propio Cox, que trabajó como recuperador durante un tiempo, le sirvieron de inspiración para confeccionar una trama repleta de personajes atípicos, que habitan el no menos singular mundillo de los “repo men” y protagonizan toda clase de situaciones rocambolescas. Entre teorías de la conspiración, organizaciones secretas, siniestros agentes del gobierno, pandilleros drogatas y alienígenas, se desarrolla una trama de proporciones surrealistas. Se combinan en este título suficientes elementos para cortocircuitar el coco del más pintado, además de un variopinto recital de referencias, que incluyen al mismísimo William S. Burroughs, y describen con soltura ciertas inquietudes de la cultura underground de la época y la angustia adolescente del momento. Resulta imposible sentir la más mínima indiferencia por una propuesta que utiliza un Chevrolet Malibu fluorescente como hilo conductor de la narración; porque algunas maravillas brillan en la oscuridad.

Otto (Emilio Estevez) es un chaval que trabaja en un pequeño supermercado (donde todos los envases son iguales; fondo blanco con grandes letras negras que indican el contenido: drink, corn flakes, beer…). Sin aspiraciones, ni futuro, como la mayor parte de su generación, vive una realidad confusa y atascada, dentro de una sociedad alienada, de consumismo compulsivo y telepredicadores (con el declive de la civilización occidental como trasfondo). Tras ser despedido de la tienda, el muchacho empieza a ganarse la vida como recuperador de coches embargados. No es un trabajo complicado, pero conlleva ciertos riesgos. Gajes del oficio. Cuando apenas lleva unos días en el negocio, llega la noticia de un coche con un valor de recuperación que asciende a nada menos que 20.000 dólares. Por supuesto, esas cuatro ruedas se convierten en el objetivo número uno de todos los recuperadores de la ciudad de Los Ángeles. Eso sí, las peculiaridades del vehículo van más allá de su inusual valor, ya que el maletero del coche desintegra a todo aquel que se atreve a echar un vistazo a su interior. Bud (Harry Dean Stanton), veterano en esto de hacerse con automóviles por las bravas, le enseña los entresijos del sector al novato, siempre al ritmo de una pegadiza banda sonora, salpicada por las letras de Iggy Pop, Black Flag, Circle Jerks o Suicidal Tendences. De sus diálogos surgen momentos memorables (“En Rusia no hay deudas, todo es gratis…”), de hecho, toda la película está plagada de conversaciones y secuencias inolvidables. Os costará mucho encontrar una serie B remotamente parecida a esta.

Manu Castro (8/10)
@ManuCastroLSO
(05-09-2005)

 

• Lo mejor: Las teorías de Miller el mecánico (Tracey Walter).
• Lo peor: No aceptar su naturaleza subversiva.

 

¿Sabías que…? La comedia del año 2000, “Colega ¿Dónde está mi Coche?“, se inspiró en el argumento de esta película; ahí es nada…

 

 

Título Original: Repo Man | Género: Comedia / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA | Director: Alex Cox | Actores: Harry Dean Stanton, Emilio Estevez, Tracey Walter | Productor: Peter McCarthy, Jonathan Wacks | Guión: Alex Cox | Fotografía: Robby Müller | Música: Philo Cramer, Steven Hufsteter, Tito Larriva | Montaje: Dennis Dolan

 

Sinopsis: Otto, un joven que acaba de perder su trabajo, decide que quiere vivir todo tipo de aventuras. Casualmente, se verá implicado en una investigación del gobierno sobre una extraña sustancia que provoca extraños efectos en aquellos que la observan.