Ryse: Son of Rome (2013)

 

Hostias a la romana.

El enemigo a las puertas, Roma hecha mierda y los bárbaros a punto de derrocar la “civilización”. Así comienza “Ryse: Son of Rome“, la odisea protagonizada por el general romano Marius Titus durante el inflame mandato del emperador Nerón (no esperéis una clase de historia, ni mucho menos). Tras la primera misión –a modo de tutorial–, el juego retrocede en el tiempo, justo hasta el momento en que Marius regresa a su casa en Roma tras alistarse en el ejército. Mientras charla con su padre –nada menos que un prestigioso general retirado de gran influencia política–, un grupo de bárbaros ataca la ciudad y asesina a su madre y hermana en la villa familiar. Junto a su progenitor, trata de dar caza a los asesinos por las calles de la ciudad. Al final, el anciano también cae muerto en la refriega. Invadido por la ira, Marius se une a la legión para descubrir la verdad acerca de tan espantosos sucesos, y comenzar así su venganza. Sus pasos le llevan a la complicada y belicosa Britania, donde pondrá a prueba tanto sus habilidades en batalla como las dotes de mando al frente de la infantería romana. Confrontación tras confrontación, Marius irá adquiriendo fama y prestigio entre sus tropas. Pero su periplo por tan lejanas tierras se complicará de maneras insospechadas antes de que pueda retornar a la capital del imperio para ver cumplida la sangrienta revancha contra los verdaderos instigadores de la muerte de su familia.

Veni, vidi, vici, a mamporro limpio. Crytek nos presenta un beat ‘em up en tercera persona de mecánicas simples y desarrollo rutinario. En apenas unos minutos el juego ya ha expuesto todas sus posibilidades jugables. El sistema de combate se basa en el uso de un limitado repertorio de movimientos de bloqueo, con el que intentaremos romper los combos de ataque del enemigo; después basta con realizar un movimiento de ejecución, basado en un sencillo QTE, para rematar la faena (no se trata de machacar los botones como posesos). Las animaciones de los combates y las ejecuciones están conseguidas, y en un primer momento resultan contundentes y espectaculares. Según avanzamos, la repetición se convierte en tedio, hasta el punto de llegar a aborrecer estos enfrentamientos. En otras partes de la aventura, el juego nos permite manejar a las tropas romanas (existe la posibilidad de utilizar Kinect para dar órdenes mediante comandos de voz y gestos); tampoco este apartado resulta demasiado gratificante. Más allá de la campaña principal, el resto de modos de juego no pasan de anecdóticos. Lo que empezó como juego exclusivo para la Xbox 360 y su periférico Kinect, se ha convertido en una insatisfactoria demo técnica que aspiraba a desvelar parte del potencial gráfico de la nueva máquina de Microsoft –la Xbox One– en el momento de su lanzamiento. De trama insulsa y jugabilidad decepcionante, “Ryse: Son of Rome” queda reducido a un brillante apartado técnico y un alarde visual sumamente estéril.

Manu Castro (5/10)
@ManuCastroLSO
(18-07-2017)

 

• Lo mejor: A nivel técnico resulta espectacular.
• Lo peor: Su escaso recorrido como aventura de acción.

 

 

Título Original: Ryse: Son of Rome | Género: Acción | Nacionalidad: USA | Director: Cevat Yerli, Peter Gornstein, Rasmus Højengaard | Actores: John Hopkins, Richard Teverson, Jamie Ballard | Productor: Brian Chambers, Michael Read, Cevat Yerli | Guión: Rasmus Højengaard, Peter Gornstein, Tim Partlett, Steven Hall | Música: Borislav Slavov | Plataforma: Xbox One, PC | Desarrollador: Crytek Studios, Microsoft Studios

 

Sinopsis: “Ryse: Son of Rome” nos sumerge en el caos y la corrupción del último periodo del Imperio Romano. La potencia de Xbox One permite recrear con extraordinario realismo la historia del soldado romano Marius Titus, en su peligroso empeño por vengar la muerte de su familia y restaurar el honor de Roma. Entabla sangrientos combates y lidera tus tropas en batallas masivas para salvar a Roma de peligros que amenazan su propia existencia. La integración de Xbox SmartGlass te proporcionará valiosas pistas y ayuda en tiempo real gracias a su función de guía contextual. Conviértete en un gladiador en el modo multijugador, y adéntrate en la arena del Coliseo para enfrentarte codo con codo a una gran variedad de enemigos en entornos dinámicos y cambiantes.