Star Wars: Episodio II – El Ataque de los Clones (2002)

 

Un ejército para la república.

El Ataque de los Clones es una de las mejores películas de ciencia-ficción que he visto en toda mi vida. Es sin duda alguna, uno de los filmes más grandiosos, impactantes, imaginativos, entretenidos, sobrecogedores y con mayor fuerza visual de la historia del cine, puede que sea la película más extraordinaria en este aspecto, y es que en pantalla se nos muestran tal cantidad de cosas que es literalmente imposible prestar atención a todas ellas. Lucas ha vuelto a superar lo insuperable, y cuando aun estabamos frotándonos los ojos con la ensoñación de La Amenaza Fantasma, nos presenta esta segunda parte de las aventuras galácticas, donde todo lo mostrado anteriormente vuelve multiplicado por mil y con cientos de nuevas sorpresas. La estética del film lo acerca a la portentosa (y para mi mejor película de la saga, ahora seguida, sino superada, por El Ataque de los Clones) El Imperio Contraataca, con una atmósfera oscura y esquiva, donde nada es lo que parece, y se nos presentan intrigas y complots, personajes siniestros, oscuras intenciones y maquiavélicos planes.

En el aspecto técnico es film es insuperable, obra maestra de imaginería, efectos especiales y acción que vuelve a colocar a la ciencia-ficción en el altar del que nunca debió bajar, el de la creación de mundos y realización de sueños imposibles, que Lucas sabe plasmar en celuloide (o en cámara digital) como nadie, y que demuestra hasta donde se puede llagar con imaginación, talento, mucho dinero y sobre todo con la libertad que proporciona el estar al margen de los grandes estudios. Gracias a esto los responsables de la cinta nos regalan un film espléndido, trepidante en sus 142 minutos de duración, con una hora final apoteósica y colosal que devuelve al cine a la categoría de «mayor espectáculo del mundo», y con escenas que simplemente son extraordinarias, el planeta de los clonadores, las fundiciones y el circo de Geonosis, la parte del campamento Tusken de Tatooine, la persecución de Speeders en Coruscant, el anochecer del desierto de Tatooine, la lucha entre Dooku y Yoda, realmente espectacular, y así mil y una situaciones que confieren al film una fuerza visual y una entidad que reconforta y hace que su visionado sea un auténtico placer. Atención especial a los combates y a las secuencias con todos los Jedi luchando y sobre todo a los últimos minutos de la película y ese prodigioso final con las tropas de la república embarcando que nos prepara para lo que podremos contemplar en el esperado Episodio III.

En cuanto a la historia, pues simplemente decir que es una trama magnífica y que sin duda la saga completa será un prodigioso entramado de corrupciones, traiciones, historias de amor y aventuras, que se enlazan unas a otras y nos trasladan a una galaxia muy lejana, donde el bien y el mal están en continuo conflicto. Desde luego es necesario ver las películas anteriores para no perderse en la infinidad de nombres, planetas y demás, pero aun no siendo un seguidor de la saga se le puede sacar el jugo a esta película, eso sí, los que somos aficionados a ella, tenemos un torrente de guiños, algunos muy buenos, esa marcha imperial que suena de fondo, el tema de los Sith, los planos de la estrella de la muerte, las referencias a Qui-Gon Jinn, y un sin fin de toques de atención a los seguidores de la saga galáctica.

El plato fuerte sin duda, aparte de los ya mencionados efectos especiales, son las interpretaciones, y destacando sobre todas ellas la de Hayden Christensen, que está perfecto en su papel de Anakin, y nos trasmite con sus gestos y acciones todas las sensaciones del personaje, sus miedos, frustraciones, todo su sufrimiento y odio, a través de su transición al lado oscuro de la fuerza nos damos cuenta de la profunda transformación que sufre la psicología del que una vez fuera un pequeño y amable niño, que con los años se convertirá en el azote de la galaxia, bajo el nombre de Darth Vader. Ese cambio paulatino se nos muestra a la perfección con innumerables gestos y acciones que el joven actor realiza con magistral perfección. Las actuaciones de Ewan McGregor y Samuel L. Jackson también están a gran nivel y demuestran el potencial de estos dos grandes actores, pero una de las más destacadas es sin duda la del magistral Christopher Lee, que sigue estando en forma y aquí realiza todo un ejercicio de calidad interpretativa, con un personaje que ya forma parte de la historia de La Guerra de las Galaxias. El resto del elenco está correcto y la elección de personajes es muy acertada, Natalie Portman está muy bien y sale muy guapa, Temuera Morrison está perfecto en su papel de Jango Fett, y así podría seguir con cada uno de los personajes que aparecen en la película.

En definitiva, puede que esta El Ataque de los Clones sea la mejor película de La Guerra de las Galaxias, de la trilogía actual, y desde luego está a la altura de lo mejor de esta magnífica saga, que a la espera del Episodio III ya ha adquirido un grado de calidad, entretenimiento y genialidad que será difícilmente superado, además y sin querer darle más trascendencia de la que su creador le atribuye, he de decir que Lucas es (por el momento y ahora) el mejor ilusionista del mundo, y gracias a él, tenemos la oportunidad de disfrutar esta grandiosa obra surgida de su ingenio y llevada a cabo gracias a su tesón. Solo me queda recomendar encarecidamente que vayáis a ver esta película al cine, porque sin duda es una oportunidad que los aficionados a esta saga y los amantes del cine no deben desaprovechar. Además Yoda sale peleando con su espada láser, tremendo.

Manu Castro (9/10)
@ManuCastroLSO
(17-05-2002)

 

• Lo mejor:
• Lo peor:

 

 

Título Original: Star Wars: Episode II – Attack of the Clones | Género: Ciencia Ficción / Aventuras / Acción | Nacionalidad: USA | Director: George Lucas | Actores: Ewan McGregor, Natalie Portman, Hayden Christensen | Productor: George Lucas, Rick McCallum, Lorne Orleans | Guión: George Lucas, Jonathan Hales | Fotografía: David Tattersall | Música: John Williams | Montaje: Ben Burtt, George Lucas

 

Sinopsis: Diez años después de los hechos ocurridos en «La amenaza fantasma», las aventuras continúan para los Jedis. Ahora, Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor) es ya un caballero Jedi formado del todo, y en el apogeo de su poder, mientras que Anakin (Hayden Christensen) se ha convertido en un joven Padawan de 19 años, impetuoso y con serios problemas a la hora de aceptar las estrictas reglas que conlleva ser un Jedi. Tras un intento de asesinato contra la senadora Amidala (Natalie Portman), quien abdicó de su puesto como Reina para dedicarse únicamente a la República, el Maestro Yoda decide enviar a los dos Jedis para que descubran todo lo que puedan sobre el asunto, ya que se sospecha que puede traer consecuencias desastrosas. Pero los caminos de Anakin y Obi-Wan se separan, ya que el primero es enviado a proteger a la senadora, mientras que el segundo tendrá que investigar todo lo referente con el intento de asesinato en un planeta llamado Kamino. Durante el tiempo que Amidala y Anakin están juntos, el amor comienza a surgir entre ambos, pese a que los dos saben que está totalmente prohibido para un Jedi tener esposa o amante. Aún así, deciden llevar su relación adelante y en secreto, desafiando los designios del Consejo Jedi. Mientras tanto, Obi-Wan descubre la conspiración secreta que un ex-Jedi llamado Conde Dooku (Christopher Lee) (su nombre de Sith es Darth Tyrannus) está llevando a cabo para terminar con la República. Con un ejército de clones, liderados por el temible Jango Fett, pretende imponer su orden en el universo, a la vez que atraer definitivamente a Anakin hacia el Lado Oscuro. Pronto los Jedis se verán luchando a muerte por su supervivencia y por la paz de toda la galaxia.