Star Wars: Episodio III – La Venganza de los Sith (2005)

 

El reverso tenebroso.

¡Madre mía!, esta expresión podríamos unirla a adjetivos como colosal, grandiosa o tremendamente impactante y aun así no podríamos construir un retrato fiable del Episodio III. Era mucho lo que habíamos contemplado a lo largo de cinco trepidantes entregas, pero nada nos había preparado para los 20 minutos iniciales con la mejor y más espectacular batalla espacial que se ha visto en una pantalla de cine. Nos encontramos ante la escena más grande, en el plano visual, de toda la saga, y la mejor escena de efectos especiales de la historia. Con esta presentación podríamos quedar satisfechos, pero lo que tiene lugar luego nos reconforta, más allá de toda duda, como espectadores de ciencia-ficción y como fans de la saga.

Muchos eran los cabos que Lucas debía unir y parecía que una sola película no bastaría para cerrar el círculo, la empresa prometía ser más difícil teniendo en cuenta que El Ataque de los Clones ampliaba el espectro de dudas y medias verdades. Pero el director californiano ha desarrollado un argumento denso, terriblemente rico en matices, dramático y triste. La Venganza de los Sith es el film más adulto de toda la saga, el más duro, el más triste y el más desgarrador, nunca habíamos visto sentimientos tan definidos y situaciones tan dramáticamente crueles. El argumento del Episodio III alarga sus brazos y consigue unir las seis películas con una fuerza que va más allá de una serie de líneas argumentales básicas, hasta los más mínimos detalles encajan a la perfección en un puzzle que parecía, a priori, imposible de encajar por completo. Además, una gran revelación cambia nuestra visión sobre la profecía, sobre el nacimiento de Anakin, en una frase de Yoda en la que afirma que «una profecía que mal interpretada pudo haber sido».

Ninguna de las muy esperadas escenas defrauda, e incluso muchas sobrepasan nuestros mejores presagios. Incluso la mil veces soñada escena de la lucha entre Obi-Wan y Anakin supera nuestras mejores expectativas alcanzando un nivel de dramatismo y espectacularidad equiparable al enfrentamiento que décadas después tendría lugar entre Darth Vader y Luke, aunque el impacto visual del primero supera a todos los combates de la saga. Muchas son las escenas que pasarán a la historia de la saga, desde la revelación de Palpatine, la traición a los Jedi, la lucha entre Yoda y Darth Sidious en el senado, el planeta de los wookies, el asalto al Templo Jedi, el asesinato de Mace Windu… y así muchas más, sin olvidarnos de las que enlazan directamente con el Episodio IV y que tienen lugar en la recta final de la historia. La muerte de Padmé, el exilio de Yoda y Obi-Wan, la separación de los bebés y la llegada de los mismos a Alderaan y Tatooine, son secuencias llenas de tristeza, pero que dejan entrever Una Nueva Esperanza.

Pero la secuencia que todo el mundo llevaba esperando mucho tiempo, es la que nos ha traído de cabeza durante 28 años, la lucha entre Obi-Wan y Anakin, y su definitivo paso al reverso tenebroso de la fuerza. El último paso de Anakin Skywalker al lado oscuro se inició con una penosa caminata desde que era niño, hasta la precipitación de acontecimientos del Episodio III, y se confirma con lo sucedido en el planeta Mustafar, una secuencia que será largamente recordada y que colma nuestra imaginación totalmente. La crudeza y el sufrimiento que aflige a Anakin, física y mentalmente, aclara muchas de las incógnitas que ofrecía la antigua trilogía, por fin conocemos el porqué de su dificultosa respiración, de sus quemaduras, de su traje y de su casco. Las secuencias donde recibe el nombre de Darth Vader y su encierro en el traje negro ya son clásicas dentro de la saga.

Al margen de efectos especiales y trucos pirotécnicos, el film de Lucas nos ofrece grandes interpretaciones, algunas memorables, incluyendo nuevas sorpresas en forma de intrigantes personajes. El joven Hayden Christensen vuelve a estar convincente en un papel mucho más complejo que el de El Ataque de los Clones. Ewan McGregor completa su trabajo en la trilogía con calidad y su rol encaja perfectamente con la actuación de Alec Guinness en el Episodio IV. Natalie Portman cumple en un papel tremendamente triste y dramático. Pero la gran revelación de la película es la absoluta maestría de Ian McDiarmid en sus primeros pasos como Emperador Galáctico. La mejor incorporación de la película es el General Grievous, un intrigante personaje, anticipo de Darth Vader.

Aunque como siempre todo lo anterior se quedaría huérfano de emoción y sentimiento sin la apoteósica banda sonora de John Williams, de nuevo superándose a sí mismo con una música que supone el 40% del inmejorable resultado final de la cinta. Uniendo temas antiguos con nuevos, Williams ha escrito una partitura grandilocuente que no renuncia a las partes más sencillas, tristes y dramáticas.

La película está diseñada para ser el punto de partida para las nuevas generaciones de fans que quieran acercarse al universo de Lucas, y tampoco olvida los guiños a los que ya somos veteranos. Es la enésima confirmación del talento, la pericia técnica y el oficio de un cineasta que ha compartido con nosotros la mejor y más apabullante odisea espacial de la historia del cine. Seis películas que elevan el significado de la palabra espectáculo a un altar al que solo la factoría LucasFilm puede aspirar. El Episodio III cierra un circulo, mejora las películas anteriores, se aferra a la historia de los siguientes episodios y completa un ciclo en el mundo del cine. Nada volvió a ser y a verse igual tras La Guerra de las Galaxias, y después de La Venganza de los Sith nuestro acercamiento a la sala oscura será necesariamente distinto.

Manu Castro (9/10)
@ManuCastroLSO
(19-05-2005)

 

• Lo mejor:
• Lo peor:

 

 

Título Original: Star Wars: Episode III – Revenge of the Sith | Género: Acción / Aventuras / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA | Director: George Lucas | Actores: Ewan McGregor, Hayden Christensen, Natalie Portman | Productor: George Lucas, Rick McCallum | Guión: George Lucas | Fotografía: David Tattersall | Música: John Williams | Montaje: Roger Barton, Ben Burtt

 

Sinopsis: En la última entrega de la saga Star Wars, las desavenencias entre el Senador Palpatine y el Consejo Jedi aumentan considerablemente haciendo que el joven Caballero Jedi Anakin Skywalker se encuentre en el medio y su lealtad se despedace. Seducido por las promesas de poder y las tentaciones del Lado Oscuro llegará a convertirse en Darth Vader. Los Lores del Sith ponen en marcha una venganza que comienza con la exterminación de los Jedi. Únicamente Yoda y Obi-Wan sobreviven y tienen como misión acorralar a los Sith, lo cual desembocará en una batalla entre Anakin y a Obi-Wan que decidirá el destino de la galaxia.