Melanie. The Girl with All the Gifts (2016)

 

Los últimos de nosotros; los primeros de ellos.

El género zombi camina hacia todas direcciones, espoleado por un mainstream sediento de material sobre no-muertos. Cine, videojuegos, cómics y literatura z, se han convertido en productos de consumo para las masas, no cabe duda. De entre el maremágnum que conforma esta sangrienta categoría de la cultura pop, y atendiendo siempre a su dispersión actual, emergen ciertos títulos que carecen de reparos a la hora de explorar senderos menos transitados y más sugerentes. Hace un par de años, Henry Hobson llevó a los muertos vivientes al terreno del drama familiar con la excelente “Maggie“; cinta infravalorada, de escaso recorrido comercial, protagonizada por un Arnold Schwarzenegger pletórico. Colm McCarthy no sigue los pasos de Hobson, pero se decanta por un acercamiento dramático tan inusual en el subgénero como aquél. El director británico adapta la novela de Mike Carey (responsable también del guión) y construye un relato que hace colisionar la empatía y la humanidad con el instinto más básico de todos: la supervivencia. Bajo tierra, en unas inquietantes instalaciones de confinamiento, un cuerpo militar traslada a un grupo de niños, bajo fuertes medidas de seguridad, hasta un aula. Melanie es uno de ellos. ¿Qué amenaza puede representar una niña de 11 años, meliflua y educada, para que tenga que ser maniatada y amordazada en una silla de ruedas? En las sumergidas estancias de hormigón y acero, que parecen emular la insoportable claustrofobia de “El Día de los Muertos” de Romero, nos asaltan temores y dudas. Este primer acto resulta ejemplar.

Se hace la luz (del día). Salimos a la superficie. El mundo se ha ido al traste. En este búnker subterráneo, situado en medio de una asediada base militar, los últimos resquicios de la civilización tratan de combatir a un temible adversario: una infección fúngica que ha trasformado a la mayor parte de la población en muertos reanimados con un apetito insaciable. El hongo Ophiocordyceps unilateralis coloniza el cerebro de su huésped, anulando la voluntad, matando al individuo, para convertirlo en un “hambriento”; un autómata que sólo atiende al instinto de alimentarse de la carne de presas vivas –interesante hipérbole sobre el adoctrinamiento y el consumismo–. Las similitudes con “The Last of Us” son evidentes, y no se circunscriben únicamente al plano narrativo; una vez que abandonamos la base, el mundo post apocalíptico que describe la película toma como referencia un diseño artístico similar al de Naughty Dog. La naturaleza reclama lo que es suyo y extiende una capa de vegetación sobre el asfalto, los vehículos y las construcciones del ser humano. Este tránsito de supervivencia aún mantiene ciertos matices interesantes, a pesar de su deriva hacia las rutinas del género. Melanie (interpretada de manera soberbia por la debutante Sennia Nanua) es una incógnita tan rotunda que, por sí sola, mantiene a flote toda la propuesta. Las relaciones que establece esta niña tan especial con los otros supervivientes (Paddy Considine, Gemma Arterton y Glenn Close), definen la segunda parte de la narración (que parece sacada de los films de Danny Boyle y Juan Carlos Fresnadillo, “28 Días Después” y “28 Semanas Después“), cuando los suburbios y el centro de Londres vuelven a actuar de telón de fondo para el fin de los días.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(07-02-2017)

 

• Lo mejor: Sennia Nanua y las relaciones que establece con Paddy Considine, Gemma Arterton y Glenn Close. La banda sonora de Cristóbal Tapia de Veer.
• Lo peor: Su segunda mitad es demasiado convencional.

 

zoml1

 

 

Título Original: The Girl with All the Gifts | Género: Drama / Terror / Thriller | Nacionalidad: Reino Unido / USA | Director: Colm McCarthy | Actores: Gemma Arterton, Dominique Tipper, Glenn Close | Productor: Will Clarke, Camille Gatin, Angus Lamont | Guión: Mike Carey | Fotografía: Simon Dennis | Música: Cristobal Tapia de Veer | Montaje: Matthew Cannings

 

Sinopsis: Melanie (Sennia Nanua) es una niña infectada por un extraño hongo que se ha extendido por todo el planeta. Aquellos que han sido contagiados se convierten en devoradores de carne humana y sus cuerpos se degradan hasta que se convierten en zombies. Pero Melanie sólo es portadora del virus y no come carne humana si no se le provoca. Por eso, trasladan a Melanie junto a otros niños en su misma condición, a unas apartadas instalaciones del gobierno donde se analiza su estado. La joven ayudará a la científica y profesora Helen Justineau (Gemma Arterton), a la doctora Caroline Caldwell (Glenn Close) y al sargento Eddie Parks (Paddy Considine) a encontrar una vacuna para combatir la epidemia.