Ninja Turtles: Fuera de las Sombras (2016)

 

Menos cowabunga que nunca.

El reinicio de las aventuras cinematográficas protagonizadas por estas cuatro tortugas mutantes y adolescentes (“Las Tortugas Ninja”, 2014), tomó como referente absoluto –y no sólo en lo estético– a la franquicia estrella del estudio Paramount: los “Transformers”. Hace un par de años, Jonathan Liebesman aceptó el encargo de dirigir el inevitable reboot, entregándose sin reservas a la paleta de color, la dinámica, los movimientos de cámara, el montaje frenético y los CGI propios de las películas perpetradas por Michael Bay (que aquí vuelve a ejercer de productor más que ejecutivo), para conformar un espectáculo indistinguible de pirotecnia y comicidad. Ahora repetimos. El resultado de esta desquiciada inmersión en el terreno de los Autobots y los Decepticons, es una pérdida de identidad que alcanza su cenit en la escena cumbre de la cinta: una secuencia de acción, a plena luz del día, en la que las tortugas se enfrentan a Krang, con el Tecnódromo armándose digitalmente a su alrededor. La esencia pulp, nocturna y subterránea de las TMNT desaparece sepultada por los brillos metálicos de una nave alienígena. Tal como reza su título, estas tortugas están “Fuera de las Sombras”.

Por otro lado, resulta curioso comprobar cómo esta secuela sigue el esquema básico de “Las Tortugas Ninja 2: El Secreto de los Mocos Verdes”. Un Shredder retornado (en este caso fugado) utiliza un líquido con propiedades mutagénicas para crear, con ayuda de un científico excéntrico, dos criaturas aberrantes, Bebop y Rocksteady (en sustitución de Tokka y Rahzar). La trama relega a April O’Neil (Megan Fox) a un insustancial segundo plano y se embarca en la agotadora búsqueda de la hipérbole visual; pedregoso trayecto que incluso nos arrastra hasta la Dimensión X, donde mora un Krang de diseño viscoso. Dave Green (el director) también recupera a Casey Jones (rol de una inutilidad alarmante) y recicla el papel de Will Arnett, el bufón de la entrega anterior, para asumir el continuismo de un proyecto definido por el humor accesible (en ocasiones ridículo) y la predilección por el exceso (también en la duración). Los testudines se pasan de la furgoneta al camión de la basura; olorosa alegoría acerca de la calidad global de este producto. Una pena, porque las tortugas molaban, iban a su bola, comían pizza y eran totalmente clandestinas; aquí acaban colaborando con la policía bajo el sol de Nueva York –de (su) puta madre–.

Manu Castro (4/10)
@ManuCastroLSO
(12-02-2017)

 

• Lo mejor: La secuencia del accidente aéreo.
• Lo peor: El diseño de estas tortugas me sigue provocando cierto rechazo.

 

 

Título Original: Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows | Género: Acción / Aventuras / Comedia | Nacionalidad: USA / Hong Kong / China / Canadá | Director: Dave Green | Actores: Megan Fox, Will Arnett, Tyler Perry | Productor: Michael Bay, Andrew Form, Bradley Fuller | Guión: Josh Appelbaum, André Nemec, Peter Laird, Kevin Eastman | Fotografía: Lula Carvalho | Música: Steve Jablonsky | Montaje: Bob Ducsay, Jim May

 

Sinopsis: Tras la primera entrega del reinicio de la saga “Ninja Turtles”, Michelangelo, Donatello, Leonardo y Raphael regresan este verano a los cines junto con April O’Neil, Vern Fenwick y un nuevo vigilante enmascarado, Casey Jones, para combatir a unos villanos aún más malignos y poderosos. El supervillano Shredder escapa de prisión y une sus fuerzas con el científico loco Baxter Stockman y sus dos secuaces, Bebob y Rocksteady, para llevar a cabo un diabólico plan para conquistar el mundo. Mientras las Tortugas se preparan para enfrentarse a Shredder y su banda, tendrán que luchar también con un nuevo enemigo, incluso más poderoso, y también con intenciones malignas: El General Krang.