Apocalypto (2006)

 

Nadie puede evitar su destino.

“Ninguna civilización es conquistada por otra sin que antes tenga lugar su propia autodestrucción”. Con esta contundente cita del historiador William Durante comienza la nueva película de Mel Gibson, titulada “Apocalypto”, termino griego que evoca la noción de descubrimiento o de nuevo comienzo. Ese es el coherente punto de partida del viaje, una aventura que nos llevará a contemplar los últimos días de la civilización maya, una cinta que ha llegado rodeada de cierta polémica. Como sucedió en los meses previos al estreno de su película anterior, “La Pasión de Cristo”, algunos han arremetido de nuevo contra la obra del australiano, intentando sabotear la producción y deslegitimar a su realizador. Más allá de los errores históricos de la cinta, la polémica sobre la violencia de sus obras o su visión tradicional del mundo, es de nuevo bastante absurda. Resulta primordial no prestar demasiada atención a los irracionales enemigos de Gibson, un tipo que, al margen de otras consideraciones, es uno de los mejores autores del momento. Su obra, como siempre, tiene varias lecturas, unas más sesudas que otras, aunque podemos dejarnos de embrollos y disfrutar su último film asumiendo su condición de aventura espectacular, que no es poca cosa.

“Apocalypto” arranca en un paraje onírico, una aldea de ensueño en el corazón de una selva virgen. Garra de Jaguar es un joven cazador y padre, casado con la bella Siete y con un niño pequeño a su cargo. Un retrato familiar ideal, cercano al concepto judeocristiano de familia y el modo de vida que defiende Gibson. La vida en la comunidad se desarrolla en armonía con el medio que les rodea y su religión guarda muchos puntos en común con el naturalismo cristiano. Tradición y familia como base de una sociedad equilibrada: ese es el mensaje fundamental de la película. El contrapunto a la tribu de Garra de Jaguar lo encontramos en el pueblo Maya, sociedad urbana mucho más desarrollada tecnológicamente, como lo demuestran sus espléndidas ciudades-estado. Capaz de someter a sus rivales y, aun así, en plena decadencia, rendida a festivales sangrientos, alejada del orden natural, sumida en el oscurantismo y la superstición, condenada a la desaparición por su falta de valores, su desestructuración social y dudosa moral… Mientras en la aldea mantienen una jerarquía basada en la familia y escuchan con veneración a sus mayores, en la ciudad los ancianos son tratados con desprecio y considerados inservibles. Mel no se anda con sutilezas.

Queda minimizado el papel de los conquistadores españoles en el fin de una civilización que, como dice Durante, se destruyó ella misma antes de ser colonizada. Es en el momento del choque de culturas que supone la llegada de los mayas a la pequeña aldea, en busca de esclavos y víctimas para su sacrificios, cuando Gibson transforma su obra en una trepidante aventura, capaz de emocionar con imágenes de gran fuerza y expresividad. El viaje a la ciudad-estado se sigue con una mezcla de ansiedad por la suerte de los protagonistas y emoción al contemperar los restos del esplendor maya. La huida in extremis de Garra de Jaguar y su posterior travesía de vuelta a casa es un recital de adrenalina, un carrusel de escenas de acción taquicárdicas, hasta llegar a una de las secuencias más impresionantes de la película: la aparición de las naves españolas en las costas del Yucatán.

Manu Castro (9/10)
@ManuCastroLSO
(19-01-2007)

 

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Título Original: Apocalypto | Género: Acción / Drama / Aventuras | Nacionalidad: USA | Director: Mel Gibson | Actores: Dalia Hernandez, Mayra Serbulo, Gerardo Taracena | Productor: Bruce Davey, Ned Dowd, Mel Gibson | Guión: Mel Gibson, Farhad Safinia | Fotografía: Dean Semler | Música: James Horner | Montaje: John Wright

 

Sinopsis: Mel Gibson regresa con una película histórica ambientada en la civilización Maya, concretamente en la época anterior a la conquista española que se produjo en el Siglo XVI.