A Little Bit Zombie (2012)

 

Por favor, que alguien devore a Crystal Lowe.

Steve es un mequetrefe que está a punto de casarse con su irritante novia Tina. Para celebrar su inminente enlace, la pareja ha preparado un festivo fin de semana en una pintoresca cabaña. A esta pequeña aventura también se unen Sarah –la hermana de Steve– y su novio Craig –que además es el mejor amigo de nuestro protagonista–. El viaje no puede resultar más bucólico, hasta que Steve sufre la picadura de un mosquito que le inocula un extraño virus: un virus zombie. El muchacho empieza a experimentar lo que parecen ser síntomas de una agresiva necrosis. Además, se despierta en él un insaciable apetito por la carne cruda, en especial por los cerebros humanos. Pero la mayor preocupación de Steve no es su alarmante estado de salud, sino contentar a la estresante e insoportable de su novia, que vive volcada en los preparativos de la boda. Para complicar más la situación, un par de cazadores de zombies entran en acción. Lo más curioso es que Steve no parece ser un muerto viviente al uso, ya que sólo es un “poquito zombie”.

El debutante Casey Walker se pone al frente de un proyecto irregular y poco alimenticio, pergeñado por la productora canadiense Cave Painting Pictures. “A Little bit Zombie” es una comedia fallida, repleta de gags que no acaban de funcionar. No es que la comicidad de esta propuesta sea dudosa, es que resulta inexistente en la mayor parte de su metraje. La película trata de conjugar una generosa ración de ineficaz humor negro, abundante en gore y cercano al slapstick, con el reclamo comercial que hoy en día supone el subgénero zombie. La mezcla no cuaja. Christopher Bond y Trevor Martin –el primero es responsable del famoso musical de “Evil Dead“– se muestran desacertados en la elaboración de un guión que no invita precisamente a la carcajada y se antoja escaso de momentos divertidos e incluso ligeramente entretenidos. Aunque no estamos ante un despropósito competo, la cinta se desliza por ciertos senderos que no dudaría en calificar de caca infecta o mojón nauseabundo. Tampoco contribuye al bien del conjunto una puesta en escena que intenta recrear sin acierto un falsa ambientación de serie B cutre.

El elenco hace lo que puede con unas líneas de diálogo imposibles y unas situaciones que, pese a lo disparatado de su concepción, no acaban de conquistar mi sentido del humor. El protagonista es el televisivo Kristopher Turner. También destaca la presencia de Stephen McHattie (el primer Búho Nocturno de “Watchmen“, aquí uno de los cazadores de zombies) y Shawn Roberts, un habitual del cine de zombies que ha aparecido en “El Diario de los Muertos” de George A. Romero y en la saga “Resident Evil“, interpretando al infame Albert Wesker. Lo que queda fuera de toda duda es la insufrible y aberrante “actuación” de Crystal Lowe; cada aparición suya invita a descerrajarse un tiro en plena cara. Algún apunte interesante salva de la quema absoluta a esta obra tan torpe como cargante y, aun así, premiada en el prestigioso festival Fright Night de Kentuky –la cinta también se exhibió en la Brigadoon del Festival de Sitges 2012, donde recibió una buena acogida–. En mi opinión, se trata de hora y media de compostaje cinematográfico sólo acto para muy fanáticos.

Manu Castro (2/10)
@ManuCastroLSO
(10-07-2016)

 

• Lo mejor: Su póster de estilo ochentero.
• Lo peor: Es una experiencia que produce jaqueca.

 

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Título Original: A Little Bit Zombie | Género: Comedia / Terror / Ciencia Ficción | Nacionalidad: Canadá | Director: Casey Walker | Actores: Kristopher Turner, Crystal Lowe, Shawn Roberts | Productor: John Griffith, Tyman Stewart, Casey Walker | Guión: Trevor Martin, Christopher Bond | Fotografía: Kevin C.W. Wong | Música: Antoine Binette Mercier | Montaje: Michael P. Mason

 

Sinopsis: Un joven se infecta por un extraño virus en su despedida de soltero, y debe mantener sus ansias de comer cerebros bajo control a la vez que contenta a su prometida, y todo mientras evita a un cazador de zombies.