Alien Resurrección (1997)

 

La ciudad de los aliens perdidos.

He de reconocer que “Alien³” me gustó, ambos montajes además, pero sería una necedad tratar de ocultar la realidad tras esta entrega. La serie había quedado dañada con la tercera parte y en el estudio no estaban nada contentos. Así llegamos a la complicada producción de “Alien Resurrección“, para muchos la película más bochornosa de toda la saga. Tras la negativa de Alex de la Iglesia (sic), que se encontraba en pleno rodaje de “Perdita Durango“, los productores encomendaron el film al realizador francés Jean-Pierre Jeunet (“Delicatessen“, “La Ciudad de los Niños Perdidos” y, posteriormente, “Amélie“), director con un pronunciado estilo visual que, a priori, no encajaba demasiado bien dentro de la estética de la franquicia. Alguno pensará que esta elección fue como dispararse uno mismo en las pelotas, pero Jeunet aporta su afilado sentido del humor a la cinta y el acercamiento steampunk que propone acaba por resultar llamativo –si conseguimos obviar algunas de las numerosas ocurrencias que lo pueblan–. También recurrió a sus habituales y peculiares actores fetiche. Quizá son muchos cambios para el fan medio.

“Hay una película mierdosa en la saga “Alien“, y mi nombre sale en los créditos. Es una fascinante lección de cine: rodaron mi guión al pie de la letra, pero lo rodaron todo mal”. En estos términos se expresada Joss Whedon, guionista de la película. Otra muestra más de las dificultades que atravesó un proyecto salpicado de problemas desde el primer minuto. La narración no acaba de decidirse entre el terror y la acción, hay un evidente abuso de CGIs, que muestran con excesivo detalle a las criaturas, y el personaje de Ripley se trasforma aquí en un híbrido humano-alien de habilidades increíbles (incluyendo ácido en lugar de sangre). El conjunto se antoja demasiado estridente y embarullado, y no me refiero a la clonación de la teniente –la trama transcurre doscientos años después de la muerte de Ripley, en la nave militar Auriga–, sino a la base argumental de un guión indeciso y torpe; se retoma la idea de criar a los xenomorfos como armas biológicas y algo sale mal… Incluso se pierde el factor amenaza, pues esta nueva Ripley es capaz de enfrentarse de tú a tú con los bichos. Con todo, si logramos asimilar tal cúmulo de “novedades”, es posible llegar a disfrutar de un film cargado de detalles interesantes, y no me refiero a las puertas que se abren con el aliento.

Manu Castro (6/10)
@ManuCastroLSO
(21-02-2002)

 

• Lo mejor: Ripley número 8 encontrándose con los siete clones anteriores.
• Lo peor: La escena subacuática. El “hijo” de Ripley.

 

¿Sabías que…? Existe una versión del director con una introducción un tanto peculiar. En ella, Jean-Pierre Jeunet explica que, cuando le propusieron montar una “versión del director”, se quedó perplejo, pues la película que había estrenado en cines era su versión definitiva. Lo único que hizo fue añadir algunas escenas eliminadas por problemas de duración y cambiar los títulos de crédito iniciales y el final de la película por otros alternativos.

 

 

 

Título Original: Alien: Resurrection | Género: Acción / Terror / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA | Director: Jean-Pierre Jeunet | Actores: Sigourney Weaver, Winona Ryder, Dominique Pinon | Productor: Bill Badalato, Gordon Carroll, David Giler | Guión: Dan O’Bannon, Ronald Shusett, Joss Whedon | Fotografía: Darius Khondji | Música: John Frizzell, Jerry Goldsmith | Montaje: Hervé Schneid

 

Sinopsis: 200 años después de la muerte de Ripley y la total desaparición de los aliens, un grupo de científicos consiguen (tras varios intentos frustrados) crear un clon de la heroína, del que extraen y crían a la reina que llevaba en su interior. Pero como resultado de la clonación, la “nueva” Ripley posee nuevas características, así como los aliens que son creados por la reina clonada. Mientras un grupo de piratas espaciales trafican con el ejército en una nave con destino a la Tierra, los monstruos consiguen escapar.