Alita: Ángel de Combate (2019)

 

Ojazos digitales.

Alita es un entrañable ser artificial al que apetece abrazar. Su recreación digital es un espectáculo por sí solo, con capacidad suficiente para asombrar incluso a los espectadores de este presente saturado de imágenes generadas por ordenador. A esa Alita, al personaje, da gusto verla. A la otra, “Alita: Ángel de Batalla”, la película, no tanto. El James Cameron productor (tras marear el proyecto dos décadas) y el Robert Rodríguez director (recién salido de su larga travesía por el desierto), confeccionan un falso ciberpunk que parece una desacertada hibridación entre aquel espantoso “Rollerball” de John McTiernan y el guión desechado de “Spy Kids 5”. Ambos autores reciclan todos sus tics cinéfilos para construir un cyborg fílmico de trama endeble, personajes planos y acción demasiado rutinaria. Cierto que el espectáculo es contundente (por momentos), pero ni toda la tecnología del mundo podría mitigar las carencias de una propuesta que yerra su objetivo principal: contagiar al público una emotividad impostada. Esta moñez superlativa choca de lleno con el (también fallido) tono rudo y violento de algunas secuencias, y a punto está de cargarse la mejor arma del film: la encantadora Alita y sus ojazos inolvidables. En breve, reseña completa en #LaSalaOscura

Manu Castro (6/10)
@ManuCastroLSO
(21-02-2019)

 

• Lo mejor:
• Lo peor:

 

 

Título Original: Alita: Battle Angel | Género: Acción / Aventuras / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA | Director: Robert Rodriguez | Actores: Rosa Salazar, Christoph Waltz, Jennifer Connelly | Productor: James Cameron, Jon Landau, David Valdes | Guión: James Cameron, Laeta Kalogridis, Yukito Kishiro | Fotografía: Bill Pope | Música: Junkie XL | Montaje: Stephen E. Rivkin, Ian Silverstein

 

Sinopsis: Siglo XXVI. Alita (Rosa Salazar) es una cyborg semi-humana a la que rescata de entre la chatarra el Doctor Dyson Ido (Christoph Waltz), un científico que la reconstruye y la adopta como su hija. A medida que pasa el tiempo, queda patente que Alita posee unas habilidades de combate tan grandes como misteriosas. Incapaz de recordar su propio pasado, la joven cyborg se pondrá a prueba frente a situaciones que hagan florecer estas habilidades, de forma que pueda obtener respuestas sobre su origen. Se iniciará así una aventura por descubrir la verdad sobre quién es en una lucha para cambiar el mundo.