Conan el Bárbaro (2011)

Conan el Bárbaro (2011)

 

Bárbaro soso, venganza light.

Resulta inevitable acercarse a esta nueva versión de “Conan el Bárbaro” añorando la película original y los entrañables años ochenta, la década de la aventura y la fantasía, cuando ambos géneros se confabularon para gestar algunas de las obras más entretenidas del séptimo arte. Como olvidar “Furia de Titanes” (1981), “Cristal Oscuro” (1982), “Krull” (1983), “Tygra, Hielo y Fuego” (1983) o “Willow” (1988), por citar tan sólo un puñado de las más populares. Cae sobre nosotros un aluvión de nostalgia al recordar aquellas hazañas, y reinando sobre todas ellas está la de “Conan el Bárbaro”, dirigida por John Milius. Demasiado peso en las espaldas de este remake, aun siendo estas las muy musculadas y anabolizadas de Jason Momoa, actor de poco recorrido, mueca sofocante y escaso atractivo.

Momoa no es Arnold Schwarzenegger, hecho que resulta tan evidente como que la película dirigida por el especialista en remakes, el vikingo Marcus Nispel –“La Matanza de Texas” (2003), “El Guía del Desfiladero” (2007) y “Viernes 13” (2009)–, se encuentra a años luz de todos los títulos mencionados en el párrafo anterior. Los ochenta quedan bien lejos, y el Hollywood actual no duda en fagocitar su herencia para ofrecer burdas copias (mutadas) de las obras más destacadas de aquella época. Es cierto que, ocasionalmente, alguna revisión de un film del pasado acaba resultando una obra entretenida e interesante, pero este no es el caso. La nueva aventura basada en el personaje creado en 1932 por Robert E. Howard, se asfixia como inerte episodio de las andanzas del bárbaro, pasaje aburrido y carente de toda carisma, con una trama insulsa y atenazada, muy poca vistosidad y la sensación permanente de comercialidad desalmada –incluido un 3D meramente anecdótico–.

Ni toda la parafernalia digital de monstruos, hechizos y brujos, que intenta aproximar esta película al espíritu fantástico de las novelas y cómics de Conan, ni las bienvenidas dosis de erotismo y gore, pueden subsanar los errores de partida (la construcción de los dos villanos, padre e hija, es ridícula) y la falta de originalidad de una producción que intenta abrir brecha en la casi inexistente weird fantasy –pos “El Señor de los Anillos”– actual. No obstante, se agradece el intento y, sobre todo, la presencia del único que parece un auténtico cimmerio con nervio y corazón, Ron Perlman.

Manu Castro (4/10)
@ManuCastroLSO
(19-08-2011)

 

• Lo mejor: Ron Perlman.
• Lo peor: El nulo carisma de todo el elenco, exceptuando a Ron Perlman.

 

 

Conan el Bárbaro (2011)

 

Título Original: Conan the Barbarian | Género: Acción / Aventuras / Fantástico | Nacionalidad: USA | Director: Marcus Nispel | Actores: Jason Momoa, Stephen Lang, Rachel Nichols | Productor: John Baldecchi, Boaz Davidson, Randall Emmett | Guión: Thomas Dean Donnelly, Joshua Oppenheimer, Sean Hood | Fotografía: Thomas Kloss | Música: Tyler Bates | Montaje: Ken Blackwell

 

Sinopsis: Tras haber prosperado y evolucionado durante ocho décadas consecutivas en el imaginario colectivo –en prosa e ilustrado, en la gran pantalla y en la pequeña, en juegos y en todas las formas y propiedades imaginables–, las hazañas de Conan en la Era Hiboria cobran ahora vida como no se habían visto jamás en una colosal película de acción y aventuras en 3D. Una búsqueda que comienza como una vendetta personal para el feroz guerrero cimmerio no tardará en convertirse en una épica batalla que lo enfrentará a descomunales rivales y horrendos monstruos. Contra toda esperanza de victoria, Conan se dará cuenta de que es la única posibilidad de salvación de las grandes naciones de Hiboria frente a la invasión de un mal sobrenatural.

 

 

Conan el Bárbaro (2011)