Déjame Salir (2017)

 

Los blancos si la saben meter (pero doblada).

Chico negro conoce a chica blanca; se lían; salen juntos; se enamoran. Una pareja interracial en la América de Trump. Antes de todo, un chaval afroamericano camina por un suburbio presumiblemente habitado en exclusiva por anglosajones caucásicos. Sucede algo. Un preludio tan siniestro nos remite en un primer momento a la atmósfera malrollera de “It Follows“. Pero volvamos con la adorable pareja. Él es un joven huérfano que se dedica a la fotografía. Ella quiere presentarle a sus padres, así que prepara un fin de semana en la casa de estos, una mansión situada a la orilla de un lago en una pintoresca zona rural. Nada parece indicar que el muchacho esté a punto de pasarlas canutas… por ahora. Jordan Peele enseguida trasforma su ópera prima en un interesante ensayo sobre los problemas raciales de su país. Ahora que la pantomima de la administración Obama ha concluido y el inquilino de la Casa Blanca es un ser detestable de maquillaje mediático imposible, se hace más evidente el racismo (no) camuflado de una nación incapaz de hacer frente a la brecha étnica y económica que aún existe entre sus ciudadanos.

Llegamos a una de esas comunidades aisladas de apariencia apacible, casi idílica, donde en realidad suceden movidas muy jodidas; lugar ideal para que un forastero experimente situaciones nada agradables. En este sentido, los referentes de “Déjame Salir” son evidentes; desde “The Wicker Man” (El Hombre de Mimbre, 1973) a “Las Esposas de Stepford” (1975), con un poquito de ese film a reivindicar titulado “La Llave del Mal” (2005). Lo que empieza como guiño a “Adivina Quien Viene esta Noche” (1967) de Stanley Kramer, acaba abrazando la pesadilla paranoica que emanaba de la comunidad de vecinos cabrones de “La Semilla del Diablo” –de nuevo Ira Levin– o la no-tan-alejada “La Invasión de los Ladrones de Cuerpos” de Don Siegel. Todo sea por generar intranquilidad y fomentar la desazón entre el respetable, algo que esta cinta consigue con creces. En ese lugar encantador aterriza nuestro protagonista, Chris (Daniel Kaluuya), entre comentarios desafortunados y personajes inquietantes. La sensación de incomodidad es total. Cinco minutos en presencia de tan límpidos proto-liberales y resulta imposible no transpirar por los sobacos. Somos uno con el chaval.

Déjame Salir” se sirve del suspense y la inquietud, incluso el terror, para analizar las claves de una nación dividida entre los que se creyeron las mentiras del “yes we can” –el mismo lema bajo el que se perpetuaron los abusos hacia la comunidad negra, cuyos miembros fueron (y son) asesinados por la policía en cifras récord a lo largo de todo el país, por ejemplo– y los zoquetes que asumieron el discurso fascistoide de Trump y lo auparon al cenit del poder. La lectura política se hace inevitable; diría más, porque este acercamiento, de talante subversivo, es el único que nos permite exprimir todas las virtudes de esta propuesta. El film funciona como thriller psicológico, es cierto, pero es más efectivo como sátira política y social –el término humor negro adquiere aquí pleno significado–. La incógnita acerca de las verdaderas intenciones de tan espeluznante grupo caucásico (magnífico todo el elenco), no se le escapará al espectador un pelín perspicaz. Da igual. Spoilers leves. Persiste la puntería de Peele. Incluso desvanecido el elemento sorpresa, justo cuando el ritmo de la narración ha decaído casi por completo, encaramos una recta final apoteósica, un mini rape and revenge –la víctima de la violación es la mente del muchacho de color (negro)– que pone las cosas en su sitio.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(09-06-2017)

 

• Lo mejor: LilRel Howery. La incomodidad que surge de cada plano, de cada conversación.
• Lo peor: Su exhibicionista tráiler. Que la hayan publicitado sólo como película de terror.

 

 

Título Original: Get Out | Género: Terror / Thriller | Nacionalidad: USA | Director: Jordan Peele | Actores: Daniel Kaluuya, Allison Williams, Bradley Whitford | Productor: Jason Blum, Sean McKittrick, Jordan Peele | Guión: Jordan Peele | Fotografía: Toby Oliver | Música: Michael Abels | Montaje: Gregory Plotkin

 

Sinopsis: Chris (Daniel Kaluuya) ha iniciado una nueva relación con Rose (Ashley Williams). A medida que la pareja se establece y avanza, Rose considera que van suficientemente en serio como para presentarle a sus padres, así que organiza un fin de semana en su casa. Al principio, Chris tiene miedo de que los padres que está a punto de conocer desaprueben su relación interracial, ya que él es negro y ella es blanca. Sin embargo, pronto entenderá que ese es el menor de sus problemas, a medida que acontecimientos extraños comienzan a ocurrir durante el fin de semana. Al indagar en el pasado de la familia de su pareja, descubrirá aterradores secretos que lo atormentarán y amenazarán con quitarle la cordura.