El 6º Día (2000)

 

Arnie por partida doble.

Ahora que parece que su carrera como estrella afloja el ritmo, regresa Arnold Schwarzenegger para corroborar el evidente bache que sufre su filmografía con esta producción anodina y oportunista, que trata de canibalizar el tema de la clonación, aprovechando el debate abierto en torno a este campo (apenas hace cuatro años del nacimiento de la oveja Dolly) y al de la incipiente bioética. No resulta extraño que Hollywood aproveche la ocasión para ofrecer un producto rutinario que ahonda poco en las facetas más interesantes de una tecnología fascinante. Por supuesto, el film rehúsa cualquier tipo de debate ético o moral que no implique matar a un montón de personas con explosiones y balas de todos los calibres.

En un futuro próximo, la clonación ya es posible, pero esta innovadora técnica tiene completamente prohibida su aplicación en seres humanos; así pues, la Ley del Sexto Día impide, de manera categórica, la posibilidad de clonar a una persona. Como no podía ser de otra forma, no faltan sujetos y corporaciones sin escrúpulos que no dudan lo más mínimo a la hora de saltarse todas las normas, siempre en busca de un ominoso beneficio personal y económico. Adam, un piloto de helicóptero profesional, se verá envuelto en un terrible entuerto cuando, al volver a casa tras su jornada laboral, descubre que ha sido clonado por error; un ser idéntico a él le ha suplantado y ahora besa a su mujer y abraza a su hija sin que su familia se dé cuenta de la situación.

“Clonaron al hombre equivocado”. El film puede llegar a resultar entretenido si lo tomamos como una sencilla trama de ciencia-ficción, planteada de forma un tanto interesante, incluso con algún toque ligeramente original; aunque la narración no exprime –ni de lejos– todas las posibilidades de una casuística que se ha abordado con más acierto en ocasiones anteriores. En este sentido cabe destacar “Los Niños del Brasil” de Franklin J. Schaffner, donde se clonaba al mismísimo Hitler o “Alien Resurrección”, en la que se devolvía a la vida a la teniente Ripley gracias a esta tecnología. Harold Ramis se acercó al tema en clave de comedia con “Mis Dobles, mi Mujer y Yo”. Aunque, para clones guapos, los dinosaurios de “Parque Jurásico“.

Por desgracia, la cinta es del todo irregular, y su ritmo decae de manera ostensible hacia la mitad del metraje, convirtiendo la parte final del film en un nimio espectáculo de acción completamente rutinario y predecible; se trata de un torpe desenlace que ahoga las escasas virtudes de una producción decepcionante que, a pesar de contar con alguna escena espectacular, se queda bastante lejos de lo que sus responsables, protagonistas y su holgado presupuesto (algo más de 82 millones de dólares) sugerían. Dirige la función Roger Spottiswoode, que venía de rodar la más nutritiva película Bond, “El Mañana Nunca Muere” (1997). Ni la pátina de héroe de acción de Schwarzenegger consigue revertir los muchos defectos de una propuesta fallida a todos los niveles.

Manu Castro (5/10)
@ManuCastroLSO
(27-12-2001)

 

• Lo mejor: Arnold Schwarzenegger replicando a Arnold Schwarzenegger.
• Lo peor: Lo insulso del conjunto.

 

 

Título Original: The 6th Day | Género: Acción / Ciencia Ficción / Thriller | Nacionalidad: Canadá / USA | Director: Roger Spottiswoode | Actores: Arnold Schwarzenegger, Michael Rapaport, Tony Goldwyn | Productor: Jon Davison, Mike Medavoy, Arnold Schwarzenegger | Guión: Cormac Wibberley, Marianne Wibberley | Fotografía: Pierre Mignot | Música: Trevor Rabin | Montaje: Michel Arcand, Mark Conte, Dominique Fortin

 

Sinopsis: Dentro de veinte o treinta años, el hombre se estará acercando a dominar una situación que nunca ha estado, desde que el hombre es hombre, al alcance de su mano: la inmortalidad. Nada es seguro, salvo que el hombre va a morir. Pero esta Verdad, ¿puede cambiar? ¿Tenemos poder para cambiar estos hechos?

Adam Gibson, hombre familiar y tradicional, vive en este entorno en el que la tecnología y los avances de la ciencia utilizados sin medida comienzan a desplegar su poder desde la sombra: se trata de la clonación humana, un tabú que poco a poco va ganando adeptos en algunas esferas poderosas de la Tierra. Se ha conseguido mucho y se quiere llegar a más: el mundo en el que vive Gibson es un mundo libre de enfermedades incurables, en el que el hambre ha sido erradicada gracias a los alimentos diseñados genéticamente, y los laboratorios tienen órganos humanos clonados esperando a ser trasplantados. Pero ahora toca jugar a ser Dios. Las únicas trabas que existen son legales: la ley que prohíbe la clonación humana se llama “Ley del Sexto Día”, haciendo referencia al Génesis.

Cuando un día Adam Gibson vuelve a su casa para celebrar el cumpleaños de su hija, observa como un hombre exactamente igual a él ocupa su lugar como padre de familia. ¿Qué ha pasado? Claramente le han clonado, y a partir de aquí empieza a cumplirse el lema de la película: “Clonaron al hombre equivocado”. Comienza una doble lucha por salvar su vida. Doble porque ahora hay dos Adam Gibson intentando recuperar su verdadera identidad. Al principio hay un rechazo del uno hacia el otro, pero se dan cuenta que lo mejor para solucionar sus problemas es unir sus fuerzas. Tal y como reza la promoción de la película, “El Sexto Día” es un thriller contemporáneo con dosis de intriga, suspense, humor y, sobre todo, acción de alto voltaje. La película de acción para estas Navidades.