Gears of War 4 (2016)

Gears of War 4 (2016)

 

Llega el enjambre.

Veinticinco años no son nada. Sera recuerda a sus héroes caídos. La guerra contra los Locust es un horrible recuerdo que se desvanece poco a poco. El planeta se enfrenta a nuevos retos. La gente trata de reconstruir sus vidas. Una nueva generación reclama su lugar. En fin, diez años después del inicio de la saga, aquí llega “Gears of War 4“, la primera entrega diseñada específicamente para Xbox One. Con Epic Games fuera del proyecto –ahora es Microsoft la propietaria de la franquicia–, la producción recayó en The Coalition, estudio responsable del remake del juego original, renombrado “Gears of War: Ultimate Edition“. A pesar de lo notable de esta conversión, no fueron pocas las dudas suscitadas por este nuevo “Gears” durante su fase de desarrollo. Algunos avances, tan prematuros como desafortunados, sembraron cierta inquietud entre los fans. Afortunadamente, una vez comprobado el resultado final, se han desvanecido aquellos temores infundados, miedos sepultados por el imponente apartado técnico y la entretenida trama de esta propuesta.

En el nombre del padre. Marcus Fenix está jubilado. Ahora controlamos a su hijo JD, muchacho un tanto escaso de carisma. Le secundan Delmont Walker, amigo de JD desde su etapa juntos en el internado y más tarde compañero suyo en la CGO, y Kait Díaz, joven resuelta, criada en las calles de una ciudad amurallada de la CGO y ahora miembro de los outsiders –es hija de Reyna Díaz, líder de ese grupo de renegados–. El trio de amigos sobrevive lejos del control de la CGO y su ejército de drones y robots, conocidos como DeeBees. En este novedoso marco, los tres protagonistas subsisten saqueando asentamientos de la Coalición, hasta que en una de sus incursiones atraen más atención de la cuenta. La CGO ataca con fiereza el asentamiento rebelde donde viven los protagonistas, como represalia por el robo de un “fabricante” –artilugio capaz de crear gran variedad de armas y munición–. El asalto es repelido, pero esa misma noche hace aparición un nuevo y temible enemigo. Unos extraños seres, llamados pouncers, se infiltran en el poblado y secuestran a la madre y al tío de Kait (básicamente ingieren a sus presas y las mantienen en letargo en su interior). Misión de rescate desbloqueada.

Los pouncers forman parte de un misterioso ente conocido como El Enjambre; una comunidad de monstruosos seres interconectados que amenaza la vida humana del planeta. Además de los recolectores, este ejército está compuesto por otras unidades llamadas juvies (soldados poco desarrollados) y drones (guerreros plenamente evolucionado capaces de utilizar armas de fuego). Toca pedir ayuda a papá y desempolvar el viejo Lancer. Nos metemos en la operación de rescate sin hacer demasiadas preguntas, dejando atrás un inicio un poco flojo y a los desaboridos DeeBees. El argumento no explica demasiado acerca de la posguerra, las tormentas de llamaradas que asolan el planeta o la repentina aparición de este belicoso Enjambre. Sin duda es este el gran borrón del título. Tales carencias narrativas se suplen con un ritmo frenético, una segunda mitad apoteósica y la épica de un epílogo que os dejará sin aliento –perdón por el cliché, pero en esta ocasión el tópico es acertado–. Los escenarios y la ambientación lucen especialmente bien en la versión de consola. El Unreal Engine 4 muestra su potencial para entregarnos unos entornos cautivadores. A nivel sonoro y visual la experiencia es sublime. Eso sí, a unos escasos, aunque estables, 30 fps.

Coberturas y recargas rápidas, vamos nenes. Los combates vuelven a ser la piedra angular de la propuesta; no podía ser de otra manera. ¿Más de lo mismo? Tal vez. Pero la fórmula funciona a la perfección. Tampoco podemos olvidar la incorporación de algunas mecánicas nuevas, quizá no demasiado llamativas, pero ahí están. La campaña se puede jugar en modo cooperativo, por supuesto, reducido en esta ocasión a dos jugadores –decisión un tanto controvertida–. En cuanto a los modos multijugador, regresan los clásicos de siempre –incluyendo el nuevo modo Horda 3.0–, todos ellos funcionando a 60 fps. Parece que fue ayer cuando Dom nos sacó de aquella mugrienta celda tras la amnistía otorgada por el General Hoffman, y aquí estamos, una década y cuatro títulos después, disfrutando de este llamativo y entretenido “Gears of War 4“. Un peldaño más dentro de una saga necesitada de un buen estiramiento tras el decepcionante “Gears of War 3” –incluso después de las buenas sensaciones que nos dejó en su día “Gears of War: Judgment“–.

Manu Castro (8/10)
@ManuCastroLSO
(29/10/2016)

 

• Lo mejor: Buena ración de vitaminas para la saga. Su formidable apartado visual.
• Lo peor: La IA aliada sigue siendo un auténtico dolor de gónadas. Los agujeros negros de la trama.

 

Gears of War 4 (2016)

 

Título Original: Gears of War 4 | Género: Acción / Ciencia Ficción | Nacionalidad: Canadá | Director: Rod Fergusson | Actores: Liam McIntyre, Laura Bailey, Eugene Byrd | Productor: Rod Fergusson, Allie Henze, Chad Willett | Guión: – | Música: Ramin Djawadi | Plataforma: Xbox One, PC | Desarrollador: The Coalition, Microsoft Studios

 

Sinopsis:Gears of War 4” transcurre veinticinco años después de que el Arma Desmanteladora de Imulsión destruyera a los Locust. Tras la guerra y la pérdida casi total de combustibles fósiles, los humanos han creado fortalezas a lo largo de Sera con la esperanza de detener los peligros del “exterior”. A esta situación se suman problemas políticos con la CGO, quienes, en la búsqueda de “un futuro mejor”, han tomado medidas estrictas en contra de las libertades de la población restante.

 

 

Gears of War 4 (2016)