Ghost Ship (Barco Fantasma) (2002)

 

Come aboard. We’re expecting you.

Algo terrible sucede en la cubierta del transatlántico Antonia Graza, la joya de la corona de la Società di Navigazione Italia. Estamos en 1962, justo en mitad de la noche en que el Antonia Graza desapareció para siempre. Cuarenta años más tarde, la tripulación del remolcador Arctic Warrior, un navío que localiza barcos abandonados, se topa con el buque fantasma más famoso de todos. La codicia por un botín incalculable hace que los marinos dejen de lado la precaución que requiere cualquier tarea en alta mar. Juntos deciden reparar la majestuosa embarcación para remolcarla hasta el puerto más cercano. Como siempre, el trabajo será duro, aunque en esta ocasión puede que también resulte mortal… A bordo del Graza la situación se pondrá cada vez más extraña, y escalofriante. Ruidos y sombras anticipan un repertorio de espeluznantes apariciones que persiguen sin tregua a los protagonistas. La cinta no necesita de muchos más elementos para configurar una atmósfera de desasosiego constante. Se trata, por tanto, de una meritoria película de terror que recupera elementos clásicos del género y los adapta a nuestros tiempos.

Siendo como es el nuevo proyecto de la productora Dark Castle Entertainment, “Barco Fantasma” sigue los pasos de la divertidísima y muy reivindicable “House on Haunted Hill” y la menos nutritiva, aunque entretenida, “13 Fantasmas“. Al igual que estos dos títulos previos, la cinta dirigida por Steve Beck (que también estuvo al frente de la mencionada “13 Fantasmas“) recupera parte del argumento de una vieja y poco conocida película de terror (en esta ocasión británica) de los años 50 –”Ghost Ship” (1952), aunque poco tiene que ver con ella–, una de esas historias de fantasmas de regusto añejo, donde la mayor parte de los sucesos se revelan predecibles en medio de una atmósfera de ingenuo suspense, habitualmente adornada por un gran trabajo de escenografía y ambientación. Este cúmulo de elementos está presente en este actualizado barco fantasma, ahora engalanado por las posibilidades de un holgado presupuesto y el esmerado diseño de producción de una película que, sin duda, agradará al aficionado al cine de terror ligero y divertido. Su visionado, salpicado por un torrente de imaginería digital y efectos especiales (de tintes horripilantes), puede devenir en grata experiencia si dejamos a un lado exigencias fuera de lugar.

Cabe destacar también el elenco de actores (Gabriel Byrne, Julianna Margulies, Isaiah Washington, Ron Eldard, Karl Urban, Alex Dimitriades, Desmond Harrington y la pequeña Emily Browning), muy cuidado, algo que garantiza unas interpretaciones solventes, sin apenas estridencias. El montaje de la película consigue que la trama se desarrolle con ritmo y sin descanso, transformando la hora y media de metraje en una auténtica montaña rusa de sustos, acción, terror y giros argumentales (de esos que se producen mientras una fanfarria suena de fondo). En este sentido, hay dos escenas que destacan sobre del resto: el baile en cubierta que abre la película y la escena en la que se aclara lo sucedido en el barco. Dark Castle Entertainment se creó en 1998 con el fin de recuperar viejas películas de terror y realizar los correspondientes remakes con más medios y de forma más espectacular. Dos de sus fundadores son Joel Silver y Robert Zemeckis, un par de presencias que aseguran unas producciones de eficacia y competencia contrastadas. Creo que esto resume la esencia de lo que supone este reflotado “Barco Fantasma“, película solvente al servicio de una historia de terror que nos hace pasar un buen rato entre sustos de distintos calibres.

Manu Castro (6/10)
@ManuCastroLSO
(13-12-2002)

 

• Lo mejor: La atmósfera fantasmal que desprende en todo momento.
• Lo peor: No comprender la clase de propuesta que es.

 

¿Sabías que…? El buque de ficción “Antonia Graza” es una recreación digitalizada del transatlántico italiano TN Andrea Doria. El TN Andrea Doria (más conocido como SS Andrea Doria) fue un trasatlántico de la Società di Navigazione Italia con base en el puerto de Génova, nave hermana y más pequeña del SS Cristoforo Colombo. El Andrea Doria se hundió frente a las costas de Nantucket-Terranova, en su viaje número 101 desde Génova a Nueva York, después de chocar con el transatlántico de bandera sueca M/V Stockholm, la noche del 25 de julio de 1956, con la pérdida de 51 vidas: 46 del Andrea Doria y 5 del MS Stockholm.

 

 

Título Original: Ghost Ship | Género: Aventuras / Terror / Thriller / Ciencia Ficción / Acción | Nacionalidad: USA / Australia | Director: Steve Beck | Actores: Gabriel Byrne, Julianna Margulies, Ron Eldard | Productor: Gilbert Adler, Joel Silver, Robert Zemeckis | Guión: Mark Hanlon | Fotografía: Gale Tattersall | Música: John Frizzell, Gino Paoli, Alec Wilder | Montaje: Roger Barton

 

Sinopsis: El transatlántico Antonia Graza era la joya de la corona de la naviera italiana. Se trataba de una auténtica obra de arte construida en 1954: un barco lujoso, moderno y sofisticado en el que los viajeros podían disfrutar de todas las diversiones. Pero en 1962 el Antonia Graza zarpó hacia Norteamérica. Nada hacía presagiar que durante ese viaje sucedería una terrible desgracia que acabaría con la vida de todos los pasajeros que viajaban a bordo. Cuarenta años más tarde, la tripulación de salvamento del remolcador Arctic Warrior lleva a cabo su trabajo: localizar barcos abandonados de todo tipo, repararlos para que estén en condiciones de navegar y remolcarlos hasta el puerto más cercano para cobrar una importante suma por ellos. No cabe duda que se trata de uno de los mejores equipos de este tipo. La tripulación está formada por el capitán Sean Murphy (Gabriel Byrne); la jefa del equipo de salvamento Maureen Epps (Julianna Margulies), considerada casi una hija para Murphy; el primer oficial Greer (Isaiah Washington), y los técnicos Dodge (Ron Eldard), Munder (Karl Urban) y Santos (Alex Dimitriades). Después de su último trabajo parece ser que podrán tomarse unas merecidas vacaciones, pero aparece un joven piloto de la fuerza aérea canadiense llamado Jack Ferriman (Desmond Harrington), que les hace un ofrecimiento que difícilmente podrían rechazar. Mientras volaba frente a la costa de Alaska, en una zona remota del Mar de Bering, Ferriman descubre los restos de un transatlántico. Quién sabe lo que puede haber allí dentro. Una vez sellan el trato, se dirigen hacia el lugar donde se encuentra el navío. Allí descubren que se trata del Antonia Graza, el barco que se creía perdido en el mar desde hacía 40 años. El equipo del Arctic Warrior se frota las manos ante la posibilidad de encontrarse ante un barco que les puede dar a cada uno de ellos una auténtica fortuna, ya que según la ley de mar, si encuentran el barco, tanto el navío como su contenido pasa a ser suyo. Pero cuando suben a bordo se encuentran un barco tenebroso y fantasmagórico, que encierra más de un secreto. Secretos terroríficos que incluso pueden acabar con sus vidas.