La Divertida Noche de los Zombis (1988)

 

Los muertos caminan, una vez más.

¿Os acordáis de los famosos barriles que contenían el peligroso gas Trioxin? Pues vuelven a estar bajo la cuestionable custodia del ejército. Un convoy militar se dirige a un lugar secreto para depositar con seguridad tan peligroso cargamento. Por el camino un barril cae de uno de los camiones y termina en un desagüe próximo a un cementerio. Tres muchachos lo descubren y huyen despavoridos al comprobar el contenido del recipiente. Dos de los chavales vuelve al lugar del suceso pocas horas después y, a causa de su tremenda insensatez, liberan el gas de manera accidental. La fuga sorprende a dos ladrones de tumbas que se encuentran saqueando una cripta cercana. Frank (James Karen) y Freddy (Thom Mathews), protagonistas de “El Regreso de los Muertos Vivientes“, ahora son Ed y Joey, y continúan siendo un par de patanes. El caso es que el gas reanima a todos los inquilinos del camposanto. ¡Zombies! Los dos saqueadores recogen a la novia de Joey, Brenda, montan en su furgoneta y conducen aterrados en dirección a un suburbio no muy alejado. El tercer mozalbete, que había sido encerrado en la cripta del cementerio por los dos gamberros entrometidos, también es testigo de la resurrección de los muertos. El chico logra escapar y se refugia en su casa, junto a su hermana Lucy y Tom (Dana Ashbrook, el Bobby Briggs de “Twin Peaks“), antes de avisar al ejército. A ellos se unen Ed, Joey y Brenda –los dos primeros de nuevo intoxicados por el gas–. Los zombis no tardan en llegar a la urbanización. Comienza el asedio.

“Tengo un presentimiento. Es cómo si ya hubiésemos estado aquí antes”. El éxito del film dirigido por Dan O’Bannon allanó el terreno para una secuela notablemente inferior. Ken Wiederhorn, conocido por “Ondas de Choque” (1977) –otra de zombies–, “Desmadre en la Universidad” (1979) y “Los Albóndigas Atacan de Nuevo” (1984), se decanta por un humor más ligero, infantil en ocasiones. También se rebaja la dosis de terror y violencia para acceder a un público adolescente. Aunque no llega a las cotas de diversión de su predecesora, esta segunda parte tiene un par de golpes destacados –en especial aquél en el que uno de los zombis electrocutados viste y se mueve como el Michael Jackson de “Thriller“–. Como he comentado, repiten en el reparto James Karen y Thom Mathews, para regocijo de los fans del primer film. Ellos dos son lo más destacado del elenco, junto con Phil Bruns, que interpreta al doctor Mandel y asume su condición de relevo de Ernie Kaltenbrunner, el inolvidable embalsamado de “El Regreso de los Muertos Vivientes“. Su presupuesto fue de seis millones de dólares y la recaudación superó los nueve. Beneficio suficiente para que Brian Yuzna se pusiera al frente de una tercera parte, titulada en España “Mortal Zombie“, que poco tiene que ver con el espíritu de las dos primeras entregas. El nuevo siglo ha visto el estreno de dos secuelas más; las deleznables “Return of the Living Dead: Necropolis” (2005) y “Return of the Living Dead: Rave from the Grave” (2005), ambas con Peter Coyote como protagonista.

Manu Castro (6/10)
@ManuCastroLSO
(19-02-2003)

 

• Lo mejor: Es idead para una sesión ligera de cine gamberro.
• Lo peor: Le falta la chispa de su predecesora.

 

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Título Original: Return of the Living Dead Part II | Género: Comedia / Terror | Nacionalidad: USA | Director: Ken Wiederhorn | Actores: Michael Kenworthy, Thor Van Lingen, Jason Hogan | Productor: Eugene C. Cashman, Tom Fox, William S. Gilmore | Guión: Ken Wiederhorn | Fotografía: Robert Elswit | Música: J. Peter Robinson | Montaje: Charles Bornstein

 

Sinopsis: Un convoy que transporta material militar pierde accidentalmente un barril cerca de un cementerio. Tres niños descubren el contenedor, y tras un primer susto al ver su contenido, dos de los chavales vuelven más tarde para abrir por completo el barril, soltando un gas tóxico que se vierte sobre el cementerio. El hecho sorprende a dos ladrones de tumbas que se encuentran saqueando una cripta. El susto es mayúsculo cuando los delincuentes comprueban que los muertos se están alzando de sus tumbas. Ambos huyen del cementerio junto con la novia de uno de ellos, que les estaba esperando fuera con una furgoneta. El tercero de los chicos, mientras, descubre lo que han hecho los otros dos, y decide poner en aviso al ejército.