Ronin (1998)

 

Con el depósito perforado.

A la película de John Frankenheimer le alcanza una bala en pleno depósito de carburante justo cuando el espectáculo de su primera parte nos tiene completamente absortos. A partir de ese momento, la cinta va perdiendo fuelle, la gasolina se derrama por el asfalto y todo el largometraje termina por detenerse una vez agotada su energía cinética. Y es una verdadera pena, porque “Ronin“, thriller de planteamiento más que interesante, arranca con un acelerón que nos deja clavados a la butaca (permitidme un par de símiles automovilísticos más en esta reseña, por favor). Las persecuciones de coches “a la europea”, cuya brillante realización eclipsa incluso al suspense inherente a una trama repleta de secretos y engaños, mantienen el pulso hasta más allá de la mitad del metraje. Es entonces cuando la parte narrativa derrapa y se sale de la carretera para darse un hostión de aúpa. Siniestro total; esto no lo cubre el seguro. El atestado refleja toda la desidia de un desenlace de giros descuidados y personajes desdibujados, incluidos unos rusos bastante desorientados. Todo lo que sucede en ese anticlimático ballet sobre hielo es un puto desastre de proporciones épicas. El conjunto consigue salir a flote aferrado al talento de un reparto contundente (Robert De Niro, Jean Reno, Natascha McElhone, Stellan Skarsgård, Jonathan Pryce…) y al agradable regusto que nos deja su apoteósico primer acto.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(20-10-2006)

 

• Lo mejor: Las persecuciones de coches (entre las mejores de la historia del cine). Sean Bean no muere.
• Lo peor: El desplome de su desenlace es incomprensible.

 

 

Título Original: Ronin | Género: Acción / Thriller | Nacionalidad: USA | Director: John Frankenheimer | Actores: Robert De Niro, Jean Reno, Natascha McElhone | Productor: Frank Mancuso Jr. | Guión: J.D. Zeik | Fotografía: Robert Fraisse | Música: Elia Cmiral | Montaje: Antony Gibbs

 

Sinopsis: En un mundo donde la lealtad hay que ganársela y donde la traición es un modo de vida, acaba de surgir una amenaza terrorista más mortífera que todas las demás: ¡el asesino freelance! Puede que la Guerra Fría se haya acabado, pero ha dejado entre nosotros un grupo de mercenarios encubiertos que venden al mejor postor sus dotes para la vigilancia, el reconocimiento y el ataque. Un cliente misterioso reúne en París a cinco de estos hombres, conocidos como “Ronin“, para ejecutar una peligrosa misión: hacerse con un maletín cuyo contenido es alto secreto. Lo que en un principio parecía una misión simple no tarda en convertirse en una lucha desesperada contra el resto de organizaciones criminales que tratan de apropiarse del maletín. Los traidores son traicionados a su vez, y la película avanza inexorablemente hacia su demoledor clímax. “Ronin” es un thriller duro, sin concesiones, con algunas de las persecuciones de coches más emocionantes y escalofriantes que se han filmado nunca.