Aliens vs. Predator 2 (2007)

 

Carroña humana a la brasa.

Curiosa e inesperada la deriva argumental tomada por esta adelgazada secuela de “Alien vs. Predator“. Con Paul W.S. Anderson fuera del proyecto, la 20th Century Fox apostó por una producción ajustada y medios más escasos que en la película anterior, encargando esta propuesta a los desconocidos hermanos Strause (dos especialistas en efectos especiales, con experiencia en publicidad y videoclips, que debutan en la dirección con este largometraje). Los de Illinois no se andan con hostias a la hora de abordar los puntos clave de la trama y en los primeros minutos de la película plantean el conflicto de manera concisa. Aquella última escena de “Alien vs. Predator“, en la que aparecía esa abominación conocida como “predalien”, les sirve a los Strause como punto de partida de un tinglado que se precipita al vacío tras la colisión de la nave espacial a las afueras de un pintoresco pueblo norteamericano. Los abrazacaras se dan el piro del vehículo y en quince minutos ya tenemos un par de pechos reventados (incluido el de un chavalín), además de una incipiente infestación de xenomorfos. Entre tanto, asistimos a la presentación de los lastimeros protagonistas homínidos: un par de hermanos conflictivos, un sheriff incompetente, una militar que vuelve a casa y su hija lela, la chica mona del lugar, sus amigos capullos… Peña que las va a pasar putas durante esta verbena. Saltan las alarmas en vete-a-saber-que-planeta-recóndito y un yautja acude a la Tierra para dar matarile a los belicosos aliens. Así, sin más, comienza el segundo asalto del combate entre estas dos bestias espaciales.

La reducción de presupuesto podría significar un apartado visual más pobre y un espectáculo más contenido, pero aquí se pone sobre la mesa una numerosa progenie alien, encabezada por la aberración máxima de la galaxia: ese híbrido pendejo de malas pulgas que aúna la mala leche de ambas especies. Todo ello con un persistente tono oscuro y generosos toques gore (no sólo se cargan a niños, las embarazadas salen muy mal paradas también), que evidencia una clara tendencia a la estética y el aroma de serie B sandunguera y ocurrente. Un único depredador se pone las botas en la cacería definitiva del sistema solar… Los Strause juegan y manipulan la mitología de ambas series, y no sólo los pequeños detalles, sino la línea argumental básica de las dos sagas. Los procesos de gestación alien, la actuación de caza del depredador, el comportamiento de los xenomorfos… todo nos parece un poco raro en esta ocasión –más aún si tenemos en cuenta la ingente cantidad de información que nos proporcionan las películas anteriores–. No importa demasiado. Aquí lo que cuenta es el nuevo engendro, el predalien cabronazo, y su confrontación con un depredador anabolizado y ultramotivado. Los humanos no dejan de ser carnaza troceada en medio de la guerra de bichos, peleles en una fiesta protagonizada por un duelo interestelar que el ejército trata de contener por las bravas. Hasta la señora Yutani se sube al carro; guiño final que nos deja un aceptable sabor de boca.

Manu Castro (5/10)
@ManuCastroLSO
(11-01-2008)

 

• Lo mejor: Su tono gamberro, festivalero y desinhibido.
• Lo peor: A este ponche le falta un poco de alcohol.

 

 

 

Título Original: AVPR: Aliens vs Predator – Requiem | Género: Acción / Terror / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA | Director: Colin Strause, Greg Strause | Actores: Steven Pasquale, Reiko Aylesworth, John Ortiz | Productor: John Davis, Wyck Godfrey, Walter Hill | Guión: Shane Salerno, Dan O’Bannon, John Thomas | Fotografía: Daniel Pearl | Música: Brian Tyler | Montaje: Dan Zimmerman

 

Sinopsis: Un monstruoso PredAlien hace un aterrizaje de emergencia cerca de una pequeña localidad de Colorado, exterminando a sus habitantes y reproduciéndose en abundancia, hasta que un Depredador solitario llega con el encargo de acabar con la plaga y entabla una lucha a muerte, sin reglas, inmisericorde, sin cuartel. Mientras cientos de habitantes se encuentran atrapados en un fuego cruzado, algunos sobrevivientes intentarán escapar, pero el gobierno estadounidense tiene su propio plan…