Darkman (1990)

 

El hombre de las sombras.

En 1930 se estrenó en la CBS un serial radiofónico que narraba las hazañas de un personaje llamado “La Sombra“. Su enorme popularidad posibilitó su salto al papel impreso y de esta manera se convirtió en el protagonista de una serie de novelas escritas por Walter B. Gibson. Así nace uno de los principales y más famosos héroes de la literatura pulp, a la altura de Doc Savage, Buck Rogers, Tarzán, Conan o John Carter. No obstante, nos encontramos ante el antecedente directo del “Batman” de la editorial Detective Comics. Nada menos que cincuenta y nueve años después del alumbramiento de Lamont Cranston, se estrena la primera versión cinematográfica de su “discípulo”, el hombre murciélago, con un arrollador éxito de taquilla. Por aquél entonces –finales de los ochenta–, Sam Raimi, que llevaba años tras los derechos de “La Sombra“, veía como su sueño de dirigir la adaptación se hacía añicos en el último momento, al fracasar las negociaciones con los propietarios de los mismos. Lejos de abandonar la idea, Raimi se arremangó, reunió todo el material y la financiación destinada a ese proyecto maldito, y se sacó de la chistera un nuevo superhéroe: “Darkman“. La excelente recaudación de la película dirigida por Tim Burton propició el estreno de esta rareza realizada entre “Terroríficamente Muertos” y “El Ejército de las Tinieblas“.

Abrigo largo y sombrero; un héroe en la sombra. El Dr. Peyton Westlake (Liam Neeson) es un brillante científico que investiga la posibilidad de generar piel sintética. Justo cuando está a punto de conseguir un gran avance en ese campo, una banda criminal, liderada por el sádico Robert G. Durant (Larry Drake), destruye su laboratorio. En el incendio, Westlake sufre unas terribles quemaduras y queda completamente irreconocible. Tras este horrible suceso es dado por muerto. Ni mucho menos, porque Peyton tiene el cuerpo destrozado, pero un corazón que late con más fuerza que nunca al ritmo de la ira. Su única motivación, aparte de retomar los experimentos que le permitan reconstruir su cuerpo, será la venganza: ha nacido “Darkman“. Émulo del Vincent Price de “Los Crímenes del Museo de Cera“, este (anti)superhéroe se desenvuelve con soltura por un entramado de acción –con toques de serie B– al servicio de un humor negro-carbonizado. Raimi juega con la cámara y pone su estilo visual al servicio de una trama con más sustrato del esperado. Cabe destacar el trabajo de Danny Elfman, artífice de una banda sonora maravillosa. Tampoco puede faltar el habitual cameo de Bruce Campbell, el actor fetiche del director de “Posesión Infernal“. Tras el moderado éxito de la película, la editorial Marvel lanzó un cómic basado en las aventuras de “Darkman“. Hasta la fecha se han estrenado dos secuelas muy inferiores.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(27-07-2003)

 

• Lo mejor: Raimi, siempre fiel a su estilo.
• Lo peor: Que no tuviera más repercusión.

 

 

Título Original: Darkman | Género: Acción / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA | Director: Sam Raimi | Actores: Liam Neeson, Frances McDormand, Colin Friels | Productor: Robert G. Tapert | Guión: Sam Raimi, Chuck Pfarrer, Ivan Raimi, Daniel Goldin, Joshua Goldin | Fotografía: Bill Pope | Música: Danny Elfman, Jonathan Sheffer | Montaje: Bud S. Smith, David Stiven

 

Sinopsis: El Dr. Peyton Westlake (Liam Neeson) está a punto de lograr un inmenso avance en el campo de la piel sintética, cuando una banda, liderada por el sádico Robert G. Durant, (Larry Drake) destruye su laboratorio. Westlake, quemado hasta el punto de ser irreconocible y alterado por un proceso médico experimental, intenta reconstruir su laboratorio y volver con su ex-novia Julie (Frances McDormand), pero la tarea más importante es encontrarse a sí mismo. Dividido entre el deseo de comenzar una nueva vida con Julie y la sed de venganza, el hombre conocido como Darkman comienza a asumir distintas identidades en esta fantástica película llena de acción del director Sam Raimi.