La Sombra (1994)

 

El precio de la redención de Cranston.

He de reconocer que me encantan las películas que arrancan con una pequeña introducción, el pertinente fundido en negro y un escueto texto en movimiento ascendente que nos sugiere lo que veremos a continuación. “La Sombra” tiene uno maravilloso: “El precio de la redención de Cranston era el de emprender la lucha del hombre contra el mal. El Tulku le enseñó a nublar la mente de los hombres, a ofuscar su visión a través de la fuerza de la concentración, dejando visible la única cosa que no puede ocultar nunca: su Sombra. Así armado, Cranston regresó a su hogar, ese miserable lugar de perdición al que llamamos… Nueva York”. En consecuencia, “La Sombra” es una película ha reivindicar por esta y varias razones más. La fundamental, lógicamente, es que se trata de un buen film, una competente adaptación del personaje y una aventura con mucho encanto (en clave sombría, guiño), meritoria y entretenida. El elenco también está a la altura de la propuesta. Alec Baldwin, estupendo interpretando a Lamont Cranston y a su álter ego, la Sombra, se enfrenta a John Lone, también destacado en el papel del exótico villano Shiwan Khan, el último descendiente de Genghis Khan. Los dos respaldados a la perfección por unos secundarios de lujo (Penelope Ann Miller, Peter Boyle, Ian McKellen y Tim Curry). La ambientación de época y la puesta en escena (notables son tanto los decorados como las maravillosas maquetas), los efectos digitales (la recreación de Phurba, el cuchillo cabrón, resultó asombrosa en aquel entonces) y, sobre todo, la extraordinaria banda sonora compuesta por Jerry Goldsmith, rematan la película dirigida por Russell Mulcahy (“Los Inmortales“). Pero hay más.

Una adaptación complicada. Fracasó Sam Raimi en su intento por hacerse con los derechos del personaje en la década de los ochenta; un contratiempo que, por otro lado, alumbró a un nuevo superhéroe adepto de lo sombrío: “Darkman“. Estos (los derechos) pertenecían a Martin Bregman desde 1982, productor que barajó varios guiones antes de dar luz verde al libreto de David Koepp. El de Wisconsin encontró el tono narrativo de su texto en las novelas escritas por Walter B. Gibson, con el serial radiofónico de la CBS siempre presente –cabe recordar que “La Sombra” nació en las ondas de radio antes de dar el salto al papel impreso, tanto en novela como en cómic–. Precursor evidente del Bruce Wayne (“Batman“) de la editorial Detective Comics –Lamont Cranston es un sofisticado playboy millonario que combate el crimen envuelto en su gran capa negra y oculto tras un disfraz–, la Sombra posee poderes mentales tales como la telepatía y la telekinesis, además de su seña de identidad, la umbraquinesis (la manipulación de las sombras). Tampoco podemos olvidar la capacidad de doblegar la voluntad de las personas cuando se concentra y el nutrido grupo de colaboradores (repartidos estos por toda la ciudad de Nueva York) con el que cuenta –además de un par de relucientes pistolas–. Esta primera adaptación cinematográfica del personaje (erigido por derecho propio en icono pulp), posee los suficientes atractivos para garantizar una experiencia plenamente satisfactoria al respetable. Entre artefactos atómicos y balas que chocan en el aire, la cinta nos zarandea por toda la ciudad, hasta llegar al enérgico clímax final –homenaje a “La Dama de Shanghai” incluido, siempre con el inolvidable tema principal de la banda sonora de fondo–. Y recordad: ¡la Sombra lo sabe!

Manu Castro (8/10)
@ManuCastroLSO
(03-09-2003)

 

• Lo mejor: El tono desenfadado de la propuesta. La maravillosa ambientación y la partitura de Jerry Goldsmith.
• Lo peor: Su fracaso comercial imposibilitó la realización de una secuela que iba a contar con Voodoo Master como villano.

 

 

Título Original: The Shadow | Género: Acción / Aventuras | Nacionalidad: USA | Director: Russell Mulcahy | Actores: Alec Baldwin, John Lone, Penelope Ann Miller | Productor: Martin Bregman, Michael Scott Bregman, Willi Bär | Guión: Walter B. Gibson, David Koepp | Fotografía: Stephen H. Burum | Música: Jerry Goldsmith | Montaje: Beth Jochem Besterveld, Peter Honess

 

Sinopsis: Alec Baldwin, acopañado por Penelope Ann Miller, da vida al legendario superhéroe enemigo del crimen. Envuelto en su amplia capa negra y oculto tras su disfraz, La Sombra se enfrenta al rival más peligroso de todos con los que ha combatido: el último descendiente del Gran Genghis Khan, cuyo arma preferida es la bomba atómica. Con el destino de la humanidad pendiente de un hilo, los dos adversarios se enfrentan en una espectacular batalla que combina unos efectos especiales asombrosos, una dosis de humor y un toque macabro que le cortarán la respiración.