Enslaved: Odyssey to the West (2010)

 

Libertad al oeste.

Al despertar, nos damos cuenta de que estamos encerrados en una especia de cápsula. Conseguimos salir de ella para comprobar con asombro que el transporte aéreo que nos traslada por los cielos se está desintegrando en pleno vuelo. Al aparato le restan unos pocos minutos en el aire antes de precipitarse contra el suelo. En estos primeros instantes de juego se desarrolla un frenético tutorial que tiene lugar a lo largo de la aeronave. Durante el mismo, nos topamos con otra prisionera, una chica que también busca una salida. Como la muchacha parece bastante más centrada que nosotros, la perseguimos por las entrañas de la máquina voladora, que está repleta de una especie de robots de intenciones nada amistosas. Después de no pocos inconvenientes, conseguimos salvar el pellejo in extremis. Ya en tierra, contemplamos como el extraño avión se da una hostia espectacular contra las ruinas de una gigantesca ciudad. El entorno resulta familiar, a pesar de estar envuelto por un halo posapocalíptico donde la naturaleza lleva tiempo reclamando los dominios de la humanidad. Parece que algo terrible ha puesto fin a la civilización, y puede que las máquinas que se cruzan en nuestro camino sean la clave para resolver el enigma. La chica, de nombre Trip (Lindsey Shaw), también ha sobrevivido al accidente. Su plan para regresar a casa, una población situada a más de 600 kilómetros de distancia, pasa por esclavizar a nuestro personaje, Monkey (Andy Serkis), con una diadema de control mental. Existe un tercer protagonista en este título, un pintoresco sujeto llamado Pigsy (Richard Ridings), al que conocemos más avanzada la historia. Así comienza “Enslaved“, una auténtica odisea hacia el oeste.

Obligado a colaborar. Trip necesita todo el potencial de Monkey para enfrentarse a un mundo hostil, repleto de peligros mortales. No tenemos alternativa, hay que ayudar a la chica y evitar que muera, ya que la diadema establece un vínculo entre ambos que, de romperse, nos mataría al instante. Poco a poco vamos recibiendo más información del porqué de tan extraño futuro. La nave del principio transportaba esclavos al oeste, las máquinas quieren acabar con nosotros y la antigua Nueva York está hecha mierda. Parecen pocas pistas, pero por algo se empieza. A partir de aquí nos encontramos con un juego en tercera persona estructurado en 14 episodios y con tres niveles de dificultad disponibles. Como ya he dicho, el jugador controla a Monkey, un tipo atlético que, haciendo honor a su nombre/apodo, salta, trepa y brinca como un verdadero mono (ventajas de criarse en la selva). Estas habilidades nos ayudan a subir a un sinfín de estructuras y edificios. De esta forma somos capaces de movernos con soltura por intrincados escenarios, haciendo uso de salientes y tuberías. Su fuerza física le permite utilizar un bastón especial que usamos para luchar contra los enemigos de metal. También contamos con un artilugio especial llamado Nube. Se trata de un disco luminoso blanco que nos permite volar a ras de suelo a una velocidad considerable (este aparato sólo está disponible en zonas concretas, como en las peleas con algunos jefes finales). Podemos mejorar los atributos del personaje (resistencia, defensa, ataque…), así como adquirir nuevos movimientos de combate, recogiendo las esferas de energía diseminadas por todas las pantallas. Una vez alcanzado el número exigido, las canjeamos por nuevas características en el menú de habilidades.

Entretenida y vistosa aventura la que nos trae el estudio Ninja Theory, cumpliendo un encargo de Namco Bandai. Los responsables de “Kung Fu Chaos” y el más ambicioso “Heavenly Sword” (desarrollado en exclusiva para el lanzamiento de la Playstation 3), regresan con un hack and slash que no renuncia a las plataformas, los puzles o el sigilo. La mecánica principal del juego –avanzar a golpes por unos escenarios excesivamente lineales–, da margen de maniobra a estos otros elementos. En este sentido, son evidentes las muchas similitudes de este título con el planteamiento del “Heavenly Sword“. Estamos ante dos proyectos que comparten sus puntos fuertes (y por desgracia, también los débiles). En la parte positiva destacan un modo de combate ágil y entretenido, la variedad de entornos y situaciones (que pocas veces caen en la repetición innecesaria), un apartado técnico notable (exceptuando el problema con la carga de texturas) y un diseño artístico vistoso (el viaje es llamativo de principio a fin). El argumento, basado en la obra china “Viaje al Oeste” (la misma que inspiró a Akira Toriyama para crear “Dragon Ball“), tiene la consistencia suficiente para mantener nuestra atención, gracias sobre todo a la relación que se establece entre los dos personajes principales. Detrás del guión –escrito en colaboración con Tameem Antoniades– encontramos a Alex Garland, responsable de la trama de “Dredd” y director de “Ex Machina“, entre otras. La excesiva simpleza del conjunto (el juego es demasiado fácil), el nulo reto de precisión que suponen las plataformas (aquí no hay resbalones mortales) y los problemas puntuales con la cámara (hay momentos en que actúa como nuestro peor enemigo), son los aspectos negativos de una propuesta cuyo balance final se disfruta con creces.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(28-05-2018)

 

• Lo mejor: El diseño artístico. Trip y Monkey.
• Lo peor: La cámara nos juega malas pasadas algunas veces.

 

 

Título Original: Enslaved: Odyssey to the West | Género: Acción / Aventuras / Ciencia Ficción | Nacionalidad: Reino Unido | Director: Nina Kristensen | Actores: Andy Serkis, Lindsey Shaw, Richard Ridings | Productor: Matthew Guzenda | Guión: Tameem Antoniades, Alex Garland, Cheng’en Wu | Música: Nitin Sawhney | Plataforma: PlayStation3, Xbox360, PC | Desarrollador: Atomhawk Design, Bandai Namco Games America, Ninja Theory

 

Sinopsis: “Enslaved: Odyssey to the West” es una reinvención posapocalíptica de la clásica novela “Viaje al Oeste“, escrita hace más de 400 años. Ambientado dentro de 150 años, el juego nos muestra un mundo destruido por la guerra y los desastres ecológicos, en el que sólo sobrevive un puñado de supervivientes. En “Enslaved: Odyssey to the West“, los jugadores encarnan a Monkey, un protagonista fuerte y atlético, aunque solitario, que ha sido capturado por una de las misteriosas naves de esclavos que cosechan a la poca población que queda para llevarla al oeste, de donde nunca regresa nadie. Trip, una joven e inteligente mujer tecnológica que también está prisionera en esa nave, logra escapar. No tarda en darse cuenta de que Monkey, con su fuerza bruta y su poder, es su única esperanza de sobrevivir al peligroso viaje de regreso a casa.