La Liga de los Hombres Extraordinarios (2003)

 

No tan extraordinarios.

Que el género de aventuras no pasa por su mejor momento queda confirmado por películas como “Tomb Raider” y demás engendros mainstream. Desde “Indiana Jones y la Última Cruzada” no se ha estrenado una gran película de este género y es más que posible que pase mucho tiempo antes de que se lleve a cabo algo remotamente parecido (exceptuando “La Momia” de Stephen Sommers). Como no quiero pecar de pesimista, y aunque el panorama actual invita al desaliento, hago uso de un refrán –metido con calzador– para tratar de visualizar una pequeña luz al final de este túnel: nunca llovió que no parara… Así pues, es digno de alabanza que, aunque sea de vez en cuando, se estrenen producciones comerciales con un atisbo de esa sustancia propia del audaz viajero, por poca que sea. Son momentos de escasez, ténganlo ustedes en cuenta. Quizá por eso resulta tan refrescante esta loca travesía, que se queda a un par de pasos de convertirse en verbena maravillosa.

La Liga de los Hombres Extraordinarios” (cinta de título sin duda evocador) bebe directamente del cine de aventuras más clásico (magnífica la introducción africana), adaptado y modelado en cierta forma –o más bien coartado– por los anodinos tiempos que nos ha tocado vivir. En otras palabras, esta excursión se atraganta un poquito cada vez que echa un trago en esa fuente primigenia. Sin duda se trata de un competente espectáculo de acción, lleno de emociones; un viaje visualmente atractivo, repleto de escenas deslumbrante, que es presentado como una ingeniosa amalgama de la mejor literatura anglosajona de fantasía y aventuras. La película espera a los que hayan leído los clásicos de Verne, Wilde o Stevenson rebosante de referencias, citas y guiños. El cómic de Alan Moore y Kevin O’Neill podría haber tenido una mejor adaptación, no me cabe duda, pero el trabajo de Stephen Norrington (“Blade”) es digno y se sitúa por encima de la media del cine comercial actual.

Estamos ante la mejor reunión de fenómenos que se ha visto en bastante tiempo. Son ellos el gran activo de esta propuesta, recreados unos con mayor fortuna que otros, eso sí. Las escenas del reclutamiento del Hombre Invisible, el Doctor Jekyll, Dorian Gray, Tom Sawyer, Mina Harker y el Capitán Nemo por parte de Allan Quatermain –(spoiler) para enfrentarse al villano imaginado por Arthur Conan Doyle, el celebérrimo profesor Moriarty nada menos–, son lo mejor de una producción que evita caer en la trampa del síndrome de la película fundacional –a la espera de que sus resultados en taquilla la conviertan en el primer capítulo (o no) de una nueva saga–. Esta especie de Patrulla X de la época victoriana nos ofrece una entretenida historia que vale la pena contemplar (y disfrutar) en pantalla grande. Además, siempre es interesante ver a Sean Connery.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(05-09-2003)

 

• Lo mejor: La presencia en pantalla de Connery. Cuando abraza el disparate sin reservas.
• Lo peor: No lo abraza tantas veces como me gustaría.

 

 

Título Original: The League of Extraordinary Gentlemen | Género: Acción / Ciencia Ficción / Aventuras | Nacionalidad: USA / Alemania / Reino Unido | Director: Stephen Norrington | Actores: Sean Connery, Naseeruddin Shah, Peta Wilson | Productor: Trevor Albert, Don Murphy | Guión: James Robinson, Alan Moore, Kevin O’Neill | Fotografía: Dan Laustsen | Música: Trevor Jones | Montaje: Paul Rubell

 

Sinopsis: En la Inglaterra victoriana, un malvado comete sus fechorías con la intención de provocar una guerra mundial. Intentando evitarlo, las autoridades reclutarán a un grupo de valientes con una peculiaridad: todos son héroes literarios. Así, Allan Quatermain (de “Las Minas del Rey Salomón”, interpretado por Sean Connery), el mayor aventurero del mundo, encabeza un grupo de superhéroes, como Sawyer o el Doctor Jekyll, que son los encargados de enfrentarse a los peligros correspondientes.

La extraordinaria Liga de Quatermain está compuesta por el capitán Nemo (Naseeruddin Shah), la vampiresa de “Drácula” Mina Harker (Peta Wilson), el hombre invisible Rodney Skinner (Tony Curran), el agente del servicio secreto americano Sawyer (Shane West), Dorian Gray (Stuart Townsend), y el Dr. Jekyll / Mr. Hyde (Jason Flemyng). El enigmático M (Richard Roxburgh), es quien recluta a la Liga.

Los miembros de la Liga son contumaces individualistas, forajidos de hecho, con pasados en los que hay luces y sombras y singulares dones que les han reportado alegrías y penalidades a la par. Ahora deben aprenden a confiar los unos en los otros y trabajar como equipo por el bien y la esperanza de la civilización. Con poca preparación y ningún tiempo que perder, han de viajar en el extraordinario submarino del capitán Nemo, el Nautilus, a la primera línea de defensa: Venecia, Italia. Allí, un enmascarado y loco sujeto, conocido como El Fantasma, planea sabotear una conferencia de líderes mundiales mediante una cadena de explosiones sucesivas, anegando por completo la ciudad. La amenaza es de proporciones catastróficas, los riesgos son mayúsculos.