Life (Vida) (2017)

 

Órbita de tedio.

“Aún no habéis comprendido a qué os enfrentáis. Un perfecto organismo. Su perfección estructural sólo está igualada por su hostilidad. Yo admiro su pureza, es un superviviente al que no afecta la conciencia, los remordimientos ni las fantasías de moralidad… No tenéis ninguna posibilidad, pero… contáis con mi simpatía”. Así de categórico se mostraba el androide Ash en “Alien, el Octavo Pasajero“, a la hora de describir al alienígena cabrón que se había colado sin billete en la astronave comercial Nostromo –bajo la repugnante y viscosa forma de un extraño arácnido adherido al jeto de un desafortunado John Hurt–. Por supuesto, el hijo de Kane se las hacía pasar canutas a aquél grupo de incautos homínidos que no atendió a protocolo de seguridad alguno a la hora de tratar con un ser tan chungo –incluida una cuarentena médica que parecía más que obligada–. Daniel Espinosa (con libreto de Paul Wernick y Rhett Reese) trata de repetir el esquema, sólo que esta vez los astronautas reciben con los brazos abiertos al bicho, lo recogen mediante una incomprensible maniobra espacial –de tintes suicidas– y le invitan a subir a bordo de la ISS sin el menor de los reparos. También lo alimentan y arropan, incluso le dan un beso de buenas noches. La célula marciana, primera prueba de vida más allá de La Tierra, se desarrolla y crece. Al final, la criatura se muestra igual de desconsiderada con sus anfitriones humanos que el xenomorfo de Ridley Scott. El experimento se desmadra, fallan los cortafuegos y las medidas contención… Para cuando la tripulación se da cuenta de la gravedad de la situación, el extraterrestre se ha convertido en un ente letal.

Life (Vida)” es una anodina ensalada de referencias sci-fi, resuelta con toda la torpeza de la gravedad cero y una evidente carencia de oxígeno en la realización de un guión insustancial. Fracasa como explotación de “Alien“, incluso siendo consciente de la pretendida ligereza de su acercamiento. Espinosa lo desaprovecha todo, tanto los medios técnicos –a nivel visual no destaca sobre otras propuestas actuales– como un reparto que, a priori, era lo más llamativo de la propuesta. Aquí todos flotan a la deriva, obligados por una construcción de personajes sin profundidad y carisma. Jake Gyllenhaal y Rebecca Ferguson se refugian en la sobriedad, mientras que Ryan Reynolds continúa con el modo “Deadpool” activado. Spoilers mínimos. Una vez que el organismo se da el piro del laboratorio, comienza la inevitable sucesión de decesos. El trayecto es tedioso y predecible, con una carencia casi absoluta de tensión y nada de terror; como thriller de suspense también defrauda. No se puede hacer menos con más. Al final todo se reduce a contemplar con indiferencia el orden y la manera en que mueren los integrantes de la tripulación, atrapados todos ellos por la ingravidez inoperante de una narración que no se atreve a plantear ni una pizca de originalidad dentro del género. Tras el apretón intergaláctico que da paso al caos, hay un intento de acercamiento a la mutación adaptativa de “La Cosa” de Carpenter, en fusión con la estética de “Gravity“; son todo cortinas de humo. La tripulación intenta preparar pulpo espacial con cachelos, la receta sale mal y la película acaba practicando un sonrojante truco de trilero chambón, en un epílogo que remata en fallo una ocasión que nunca fue tal.

Manu Castro (4/10)
@ManuCastroLSO
(19-04-2017)

 

• Lo mejor: Llegar a casa y poner “Sunshine“.
• Lo peor: Lo hemos visto antes, y lo hemos visto mejor.

 

 

Título Original: Life | Género: Terror / Ciencia Ficción / Thriller | Nacionalidad: USA | Director: Daniel Espinosa | Actores: Jake Gyllenhaal, Rebecca Ferguson, Ryan Reynolds | Productor: Bonnie Curtis, David Ellison, Dana Goldberg | Guión: Rhett Reese, Paul Wernick | Fotografía: Seamus McGarvey | Música: Jon Ekstrand | Montaje: Mary Jo Markey, Frances Parker

 

Sinopsis: “Life (Vida)” cuenta la historia de seis miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional que está a punto de llevar a cabo uno de los mayores descubrimientos de la historia de la humanidad: la primera prueba de vida extraterrestre en Marte. Al comenzar a conducir sus investigaciones, sus métodos acabarán teniendo consecuencias inesperadas, y esa forma de vida probará ser mucho más inteligente de lo que nunca se habría esperado.