Matrix Revolutions (2003)

 

El fin de la guerra.

Se acabó. La saga “Matrix” ha llegado a su fin. Parecía lejano el día en que este fenómeno, iniciado hace cuatro años, allá por 1999, concluyera, dando por finalizadas las hostilidades entre humanos y máquinas (de la forma que fuera). El camino de Neo se ha ido encabronando película a película, hasta su confrontación final con uno de los mejores villanos de la historia del cine: el agente Smith (sin duda, el gran personaje la función). No desvelaré ningún punto clave de la trama en esta reseña (aunque me gustaría comentar tantas cosas…). Que cada uno disfrute con las respuestas y las incógnitas que sobrevuelan el epílogo de “Matrix Revolutions“, el colofón a esta cibernética aventura. No es necesario destripar la cinta para ponernos en antecedentes. Al final de “Matrix Reloaded” dejamos a Neo en coma y a las máquinas perforando rumbo a Sion. Desde entonces hemos ido conociendo más detalles de la guerra y el mundo virtual gracias a “Animatrix“, una antología indispensable para cualquier seguidor de la saga, y “Enter the Matrix“, el videojuego donde Niobe, capitana de la Logos, y Ghost, su segundo de a bordo, deben recuperar un mensaje de vital importancia que la tripulación de la nave rebelde Osiris ha dejado en Matrix. Apoyados en semejante torrente de material e información, los fans acudimos a este final de la trilogía cinematográfica con ansias y expectación máximas. ¿El resultado? Creo que los Wachowski han conseguido un equilibrio capaz de satisfacer a un gran número de espectadores, algo sin duda complicado –y la Warner una franquicia capaz de competir de tú a tú con monstruos del calibre de “Star Wars” o “El Señor de los Anillos“–.

Neo: “El final de la guerra, ¿acabará algún día?” Oráculo: “De un modo u otro, acabará”. Aquellos “creyentes” que tuvieron (tuvimos) a bien entregarse al creo de Morfeo y compañía, encontrarán en esta película un baño de mitología ciberpunk donde aún perviven muchas de las señas de identidad impuestas por el film original. La trama nos entrega algunas respuestas, deja abiertos otros caminos y garantiza un margen de maniobra suficiente para la elucubración, porque el puñado de preguntas que se quedan sin contestación invita al análisis y el debate. Eso sí, comparada con “Matrix Reloaded“, en “Revolutions” hay una evidente rebaja en la densidad del discurso. De este modo se consigue una narrativa más fluida, donde escasean los diálogos recargados (he ahí la difuminada participación de Merovingio, por ejemplo) y los planteamientos demasiado enrevesados. No creo que esta “simplificación” atienda a un intento de hacer más accesible su argumento, más bien es el resultado de haber abordado la parte pedregosa del guión en la película anterior –debemos tener en cuenta que estamos ante un largometraje dividido en dos partes por razones comerciales–. En cuando a los escépticos y paganos (los que no comulgan con el código fuente de “Matrix“), aquí encontrarán un vendaval digital de imágenes asombrosas e impecables secuencias de acción. Esta loa a la set piece exagerada es un espectáculo articulado como atronador tour de force, que encuentra su cenit en la inconmensurable batalla del muelle de Sion. “Hoy acabará todo”, dice Neo. Su anticipada, inevitable y definitiva lucha con el agente Smith rubrica un viaje extraordinario que concluye, por derecho propio, en los altares del género fantástico.

Manu Castro (8/10)
@ManuCastroLSO
(05-11-2003)

 

• Lo mejor: La apoteósica batalla en el muelle de Sion. Otra vez Smith.
• Lo peor: Se queda unos pasos por detrás de la capacidad sugestiva de la primera película.

 

 

Título Original: The Matrix Revolutions | Género: Acción / Thriller / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA | Director: Andy Wachowski, Larry Wachowski | Actores: Keanu Reeves, Laurence Fishburne, Hugo Weaving | Productor: Grant Hill, Joel Silver | Guión: Andy Wachowski, Larry Wachowski | Fotografía: Bill Pope | Música: Don Davis | Montaje: Zach Staenberg

 

Sinopsis: La larga búsqueda de libertad de los rebeldes culmina en una batalla final explosiva. Mientras el ejército de máquinas siembra la desolación en Sion, sus ciudadanos preparan una defensa brutal. Pero, ¿podrán contener las mareas implacables de centinelas a la espera de que Neo domine todos sus poderes y ponga fin a la guerra? El agente Smith ya ha conseguido tomar posesión del espíritu de Bane, uno de los miembros de la tripulación del aerodeslizador. Cada vez más poderoso, ha perdido el control y ya no obedece a las máquinas: amenaza con destruir su imperio, el mundo real y Matrix…