Asesinos Cibernéticos (1995)

 

Reinventar la espada.

La crisis energética golpea con fuerza a la humanidad. La solución al problema parece encontrarse en el lejano planeta minero SIRIUS 6B, donde se ha descubierto un mineral muy energético, el berinio. Por desgracia, su extracción conlleva la liberación de inmensas cantidades de radiación, haciendo que el trabajo en las minas sea letal. Una coalición de mineros y científicos, conocida como la Alianza, se enfrenta al conglomerado capitalista que controla y explota los yacimientos, el Grupo Económico Nuevo (conocido por sus siglas como GEN). Los primeros piden el cese total de los trabajos, mientras que el GEN pretende que el berinio continúe fluyendo a toda costa. Su disputa degenera en una guerra total que, tras varios años de contienda nuclear, reduce SIRIUS 6B a ruinas y cenizas radiactivas. Mientras tanto, en La Tierra se desarrolla una nueva guerra fría entre ambas facciones, quedando el conflicto armado relegado al otrora floreciente planeta, que en la actualidad sufre un invierno nuclear perpetuo. Los escasos supervivientes mantienen una contienda inútil y enquistada que ahora, en el año 2078, ha tomado un inesperado rumbo. Al ver próxima su derrota, los científicos de la Alianza crearon, en un último acto desesperado, a los screamers: un nuevo sistema de armas conocido como “Espada Autónoma Móvil”, una máquina dotada de inteligencia artificial con capacidad auto-replicante.

De nuevo, una creación humana se nos va de las manos. Esta vez en un remoto planeta, a tomar por culo de La Tierra, que además ha sido arrasado por una guerra nuclear. Los ingredientes no pueden resultar más apetecibles. “Asesinos Cibernéticos”, basada en el relato corto de Philip K. Dick, “La Segunda Variedad“, es ciencia-ficción muy sabrosa, con un Peter Weller (el inolvidable “RoboCop“) en plan crack. Cada una de las intervenciones de su personaje, el oficial al mando de la Alianza Joe Hendricksson, es digna de enmarcar. El guión corre a cargo de Dan O’Bannon (en colaboración con Miguel Tejada-Flores), responsable también del libreto de “Alien, el Octavo Pasajero” y director de la estupenda “El Regreso de los Muertos Vivientes“, entre otros trabajos. Mezclando ciencia-ficción con terror, la película dirigida por Christian Duguay es un meritorio film fantástico, con unos excelentes decorados y localizaciones. Los efectos especiales sufren la falta de presupuesto, pero esto no resta ni un ápice de interés por una historia adictiva, que indaga en los misterios de esos seres artificiales ideados para aniquilar la vida humana. Libres, lejos del alcance del control del hombre, estos laboriosos artilugios maquinan planes contra nosotros en las profundidades del mundo. “Asesinos Cibernéticos” es otra buena muestra de la batalla entre hombres y máquinas.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(21-02-2002)

 

• Lo mejor: Peter Weller.
• Lo peor: Posiblemente sea la adaptación menos conocida de un relato de Philip K. Dick.

 

¿Sabías que…? En 2009 se estrenó una secuela bastante floja, “Screamers: Asesinos Cibernéticos 2“, dirigida por Sheldon Wilson.

 

 

Título Original: Screamers | Género: Terror / Ciencia Ficción | Nacionalidad: Canadá / USA / Japón | Director: Christian Duguay | Actores: Peter Weller, Roy Dupuis, Jennifer Rubin | Productor: Franco Battista, Tom Berry | Guión: Dan O’Bannon, Miguel Tejada-Flores | Fotografía: Rodney Gibbons | Música: Normand Corbeil | Montaje: Yves Langlois

 

Sinopsis: En la Tierra se desarrolla una nueva guerra fría entre corporaciones debido a la escasez de fuentes de energía. Mientras tanto, en un planeta lejano se ha encontrado la solución al problema: un mineral radioactivo muy energético. Pero este descubrimiento desata el conflicto entre las empresas que pugnan por la explotación del mineral. Tras años de guerra nuclear, el planeta ha quedado trasformado en un gran desierto. Ahora, en el año 2078, los pocos supervivientes tendrán que hacer frente a la peor de las pesadillas. Un grupo de científicos ha creado el arma perfecta: artefactos asesinos que se reproducen por sí mismos, conocidos como Screamers, diseñados con el único propósito de encontrar y destruir a todo enemigo viviente. Estos seres artificiales se han revelado contra los humanos y tienen una nueva misión: destruir toda huella de vida.