Quantum of Solace (2008)

Quantum of Solace (2008)

 

Una pizca de consuelo.

Casino Royale“, el retorno de Bond tras la era Brosnan, fue un film enérgico y espectacular; formidable carta de presentación para un Daniel Craig que demostró su buen hacer, como agente de su majestad, en el film que inauguraba una nueva etapa dentro de esta fecunda saga –que ahora observa con atención los movimientos de un tal Jason Bourne–. Resulta más que evidente la influencia que las últimas películas de Bourne han ejercido sobre el cine de acción actual. La película de Doug Liman –obra que puede considerarse una ligera refundación del cine de espías– le ofreció al espectador un héroe cercano; un tipo asequible que partía caras de forma más o menos realista y recibía golpes igual de crudos con bastante frecuencia. El personaje interpretado por Matt Damon era humano, tenía debilidades y flaquezas, tanto físicas como emocionales, y no resultaba demasiado difícil empatizar con él. “Casino Royale” tomó buena nota de esta nueva violencia gráfica e introdujo a Craig en peleas sin florituras, sucias y contundentes; incluso la antaño intocable cara de Bond comenzó a reflejar la intensidad de unos combates brutales, dejando de lado ese look impecable en el que ni siquiera el peinado del espía británico sufría el más mínimo desperfecto.

Ahora llega “Quantum of Solace“, secuela inmediata de “Casino Royale” y capítulo intermedio para lo que previsiblemente se convertirá en una trilogía en torno a la organización Quantum. El film de Marc Forster sigue las pautas estéticas y dinámicas de su predecesora, indagando en un argumento que alcanzará su desenlace definitivo en una más que previsible tercera entrega. Este hecho, unido al tono gregario para con el ritmo y el estilo Bourne, actúa como lastre de esta aventura 007 con un evidente déficit de personalidad propia. Por momentos incluso se echa de menos a ese Bond invencible, capaz de acabar con todos los villanos sin hacerle un roto al smoking; reverso glamuroso de un cine de espías que ahora se desvanece en un mundo donde un yanqui desmemoriado marca la pauta a seguir. Con todo, este nuevo título –que no transita demasiado alejado de su predecesor en cuanto a intensidad y espectáculo– cumple las expectativas, a pesar de lo pedregoso que resulta su argumento en determinados tramos. Se trata de un film entretenido y visualmente llamativo que, atrapado en su condición de nexo, pierde contundencia en una recta final empeñada en no aclarar absolutamente nada; incluidas las líneas maestras de una conspiración que parece sacada de la época dorada de SPECTRE.

Manu Castro (7/10)
@ManuCastroLSO
(21-11-2008)

 

• Lo mejor: Craig da la talla una vez más. La escena de la ópera y la partitura de David Arnold.
• Lo peor: La escasa presencia del malvado de la función, Dominic Greene (Mathieu Amalric).

 

Quantum of Solace (2008)

 

Título Original: Quantum of Solace | Género: Acción / Aventuras / Thriller | Nacionalidad: Gran Bretaña / USA | Director: Marc Forster | Actores: Daniel Craig, Olga Kurylenko, Mathieu Amalric | Productor: Barbara Broccoli, Michael G. Wilson | Guión: Paul Haggis, Neal Purvis, Robert Wade | Fotografía: Roberto Schaefer | Música: David Arnold | Montaje: Matt Chesse, Richard Pearson

 

Sinopsis: En su inagotable lucha por la justicia, que le lleva a recorrer los más remotos rincones del planeta, Bond conoce a la hermosa pero combativa Camille (Olga Kurylenko) quien le conducirá hasta Dominic Greene (Mathieu Amalric), un despiadado hombre de negocios y uno de los principales cerebros de la misteriosa organización Quantum. Cuando Bond descubre que el objetivo de Quantum es adueñarse de uno de los principales recursos naturales de la Tierra, se verá obligado a debatirse entre una compleja maraña de engaños, traiciones y crímenes para lograr neutralizar a Greene antes de que sea demasiado tarde.

 

 

Quantum of Solace (2008)