Sucker Punch (2011)

 

Tienes todas las armas que necesitas…

Zack Snyder lo ha conseguido; después de versionar un clásico del pasado reciente en “Amanecer de los Muertos”, de adaptar con éxito dos de los mejores cómics (ahora llamadas novelas gráficas…) de todos los tiempos, “300” y “Watchmen”, y llevar al mundo del 3D a los búhos de “Ga’Hoole. La Leyenda de los Guardianes”, por fin ha firmado una obra enteramente propia. “Sucker Punch” es un río desbordado, un torrente creativo, arrollador en el plano visual, contundente en el narrativo. Snyder arrasa todos los convencionalismos, anula las directrices que regulan el cine comercial y constriñen a los productos mainstream, para completar un film que horrorizará a muchos e hipnotizará a otros tantos; el tiro de gracia a la indiferencia es certero.

Si el núcleo argumental de “Sucker Punch” es el ilimitado potencial de la imaginación, el bombardeo de imágenes, el derroche digital y la energía infinita de su inagotable ritmo sustentan la propuesta desde una posición de fuerza inexpugnable. Es este un bunker decorado con los pósters de “Shutter Island” y “Suspiria”; pero también un contundente alegato feminista, donde sus heroínas pasan de ser meros objetos destinados al placer masculino (vestidas como muñequitas sumisas, subyugadas por el canon sexual impuesto por una sociedad de pervertidos machistas y pedófilos) a herramientas de su propia libertad. A través de una irrefrenable e innata fuerza emancipadora y la sororidad que surge entre unas chicas sometidas a toda clase de abusos, tomarán conciencia de su poder: “Tienes todas las armas que necesitas. ¡Ahora lucha!”

La película, lejos de transformar a Snyder en el Russ Meyer de las chicas emo (o de proporcionar al adolescente exaltado un clínex contra el que descargar los vicios de una cultura pop hipersexualizada), expone algunas de las miserias de un sistema que cosifica, anula y somete a la mitad de la población. “Sucker Punch” combate esta nefasta lobotomía moral con un despliegue que va de lo dramático a lo pirotécnico, aupada siempre en una sólida cimentación narrativa, sobre la que se alzan las mil y una referencias que nutren la cinta; un salto mortal del videojuego al manga japonés, del cómic al rock versionado, todo revestido de cierto halo visionario: una puerta abierta al cine del futuro.

Manu Castro (9/10)
@ManuCastroLSO
(25-03-2011)

 

• Lo mejor: Las cuatro alucinantes set pieces musicales y su implementación dentro de la trama.
• Lo peor: Desdeñar esta propuesta es perder la oportunidad de presenciar algo estupendo.

 

 

Título Original: Sucker Punch | Género: Acción / Fantástico / Aventuras / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA / Canadá | Director: Zack Snyder | Actores: Emily Browning, Vanessa Hudgens, Abbie Cornish | Productor: Wesley Coller, Deborah Snyder, Zack Snyder | Guión: Zack Snyder, Steve Shibuya | Fotografía: Larry Fong | Música: Tyler Bates, Marius De Vries | Montaje: William Hoy

 

Sinopsis: Babydoll (Emily Browning) ha sido encerrada contra su voluntad, pero no ha perdido su deseo de sobrevivir. Decidida a luchar por su libertad, anima a otras cuatro chicas –la resuelta Rocket (Jena Malone), la astuta Blondie (Vanessa Hudgens), la implacablemente leal Amber (Jamie Chung) y la reacia Sweet Pea (Abbie Cornish)– a unirse e intentar escapar de su terrible destino a manos de sus captores, Blue (Oscar Isaac), Madam Gorski (Carla Gugino) y High Roller (Jon Hamm). Guiadas por Babydoll, las chicas entablan un combate fantástico contra todo, desde samuráis a dragones, con un impresionante arsenal virtual a su disposición. Juntas, deben decidir lo que están dispuestas a sacrificar para permanecer vivas. Pero con la ayuda de un Hombre Sabio (Scott Glenn), su increíble viaje –si lo consiguen– las liberará.