El Increíble Hulk (2008)

 

Más furia verde.

A pocos aficionados se les escapa que la versión de Ang Lee (“Hulk”, 2003) dejó más bien fríos, incluso descontentos, a los entusiastas seguidores del personaje verde de Marvel, y con un cabreo considerable a los fans más ortodoxos de los cómics. Por otra parte, la Universal Pictures cubrió gastos por los pelos y tampoco acabó satisfecha con el resultado final de la producción y sus resultados en taquilla. Por eso nos encontramos aquí, en este punto, menos de cinco años después de aquella versión, con otra cinta de “La Masa”. Cabe destacar que este film supone el segundo peldaño en el incipiente universo cinematográfico Marvel, tras el reciente estreno de “Iron Man“. Ahora que Marvel Studios se ha tomado en serio la adaptación de sus franquicias más populares, podemos augurar un futuro prometedor para los superhéroes de la “casa de las ideas”. Spoiler. Hay un cameo protagonizado por otro superhéroe de la Marvel (uno metálico) al final de la película; no os lo perdáis, esto ya empieza a oler a “Los Vengadores”.

Defenestrado por completo el equipo técnico y artístico de la cinta de 2003, es Louis Leterrier (“The Transporter“, 2002), especialista en cine de acción, el encargado de dirigir esta propuesta, confeccionada como continuación y reinvención a un tiempo; porque la película hace las veces de reboot, pero evita contar de nuevo el origen de todo. Al igual que hicieron Nolan y Goyer con “Batman Begins”, Zak Penn (guionista del film, junto al no acreditado Edward Norton) asume la mitología nuclear del protagonista como algo ya conocido por el respetable. No se echa en falta la estéril vuelta a la génesis; pudimos contemplarla hace poco y la repetición supondría un lastre innecesario para el ritmo de una película que juega más a ser secuela que remake. Eso sí, la presentación de personajes y el tono general de la cinta, sobre todo en lo referido al desarrollo de la acción, dista mucho de lo ofrecido por la anterior adaptación. “El Increíble Hulk” va al grano con rapidez; son la pirotecnia y el caos desbordado que generan sus actos los protagonistas indiscutibles de la función, quedando las escenas dramáticas reducidas a meros destellos a lo largo del metraje.

Una vez que este nuevo Hulk desata su ira por vez primera, ya no se detiene hasta el orgiástico epílogo neoyorquino. Es este apartado (el visual) el más destacado de un proyecto bastante más dinámico que su predecesor, pero mucho más sencillo y modesto a nivel argumental comparado con la obra de Lee. Se introduce un interesante rediseño de Hulk y también a su monstruoso contrincante, Abominación, una temible y grotesca criatura (mutada a partir de Tim Roth) que determina la deriva lúdica e intrascendente que adopta la película. La confrontación final termina por despedazar cualquier pretensión narrativa que vaya más allá de la destrucción urbana, las explosiones y los tiroteos. Algún día se revelará la esencia de las continuas colisiones de Penn y Norton (con Kevin Feige de por medio) durante la turbulenta confección de un guión –basado en el “Hulk: Gray” de Jeph Loeb y Tim Sale– que ha acabado por convertirse en un blockbuster de manual; una aséptica maravilla técnica que deja poca huella para tratarse de las pisadas del todopoderoso Hulk.

Manu Castro (6/10)
@ManuCastroLSO
(20-06-2008)

 

• Lo mejor: Liv Tyler como Betty Ross.
• Lo peor: Perdernos la versión de Norton.

 

 

 

Título Original: The Incredible Hulk | Género: Acción / Fantástico / Ciencia Ficción / Thriller | Nacionalidad: USA | Director: Louis Leterrier | Actores: Edward Norton, Liv Tyler, Tim Roth | Productor: Avi Arad, Kevin Feige, Gale Anne Hurd | Guión: Zak Penn | Fotografía: Peter Menzies Jr. | Música: Craig Armstrong | Montaje: Rick Shaine, Vincent Tabaillon, John Wright

 

Sinopsis: El científico Bruce Banner recorre el mundo en busca de un antídoto que le permita librarse de su álter ego. Perseguido por el ejército y por su propia rabia interna, es incapaz de sacar de su cabeza a Betty Ross. Así que se decide a volver a la civilización donde debe enfrentarse a una criatura creada cuando el ex agente de la KGB, Emil Blonsky, se expone a una dosis superior de la radiación que convirtió a Bruce en Hulk. Incapaz de volver a su estado humano, Emil hace responsable a Hulk de su aterradora condición, mientras que la ciudad de Nueva York se convierte en el escenario de la última batalla entre las dos criaturas más poderosas que jamás han pisado la Tierra.