Capitán América: Civil War (2016)

Capitán América: Civil War (2016)

 

Pues me enfado y no te hablo.

Permitidme una pregunta, y una pequeña reflexión, antes de entrar en harina. ¿No tenéis la sensación de estar viendo la misma película una y otra vez? Me refiero al cine de superhéroes en general, y al universo Marvel en particular; este último estructurado en capítulos de un serial que, estreno tras estreno, se empeña en asfixiar un poco más aquella fórmula de partida que se revela ahora como no tan magistral. Vamos, que me dices que esto se titula “Los Vengadores 3” y ni me inmuto. Al final, estas cintas se han convertido en un aburrido juguete de piezas intercambiables: quitamos a Thor, metemos a Ant-Man… No voy a ser yo el que niegue la realidad sobre el rotundo adoctrinamiento que sufrimos, por parte de los medios de comunicación de masas (emporios diseñados para colocarnos un tipo de producto muy concreto), a la hora de consumir este cine ultracomercial pero, como aún confío en la capacidad de raciocinio de algunos individuos, voy a repartir la culpa de esta invasión entre las grandes empresas del “entretenimiento” (Disney en concreto) y los espectadores que adquieren fielmente sus entradas. La audiencia ha decidido, decantándose por un tipo de cine muy específico: el megablockbuster infantiloide de espectro emocional limitado, carga ideológica cero, sabor neutro y consumo rápido. Porque se trata de eso, de convertir el arte del cine en un acto vacuo de consumo, donde los estudios ejercen de estériles cadenas de montaje listas para lanzar modelos (réplicas) cada pocos meses.

Antes del estreno de esta película nos preguntaron con quién íbamos. Se supone que una “guerra civil” implica tomar partido, posicionarse, decidir: ¿Equipo Capitán América? ¿Equipo Iron Man? ¿Cuál es la diferencia? La premisa de la cinta –contiene spoilers– nos explica cómo algunos vengadores tratan de seguir actuando al margen de todo, desde una peligrosa posición de superioridad moral, mientras que otros deciden asumir las responsabilidades por sus actos, lo que en realidad supone entregar una parte fundamental de sus derechos como ciudadanos. El cómic “Civil War” planteaba la confrontación entre libertad individual y control gubernamental, y ponía sobre la mesa el “Acta de Registro Sobrehumano”: documento que pretendía acabar con la impunidad de ciertos sujetos a la hora de administrar justicia (sobre todo tras el incidente protagonizado por los Nuevos Guerreros, un grupo de jóvenes superhéroes famosos por su reality show televisivo, que causó la muerte de más de 600 personas en Stamford, Connecticut). Un problemón de envergadura, de esos que quitan las ganas de comer y te mantienen en vela toda la noche. Dicotomía que los hermanos Russo se fuman con una ligereza pasmosa. Pequeño debate en la sede de “Los Vengadores”, algo sobre un chico americano muerto en Sokovia, unos civiles asesinados en Lagos y poco más. Las decisiones morales no van con esta peña, la rotundidad tampoco. El choque ideológico es inexistente. El camino fácil nos lleva hasta una pelea descafeinada -de las que sustituyen los puñetazos por las tortas- entre colegas despechados (en un aeropuerto desierto, para evitar más daños colaterales; ya sabéis, los incómodos muertos). Al menos DC asume que en Metrópolis la palmó mucha gente.

Hace tiempo una persona me dijo que los tíos de “Jackass” representaban la verdadera amistad porque, a pesar de putearse a base de bien, nunca se enfadaban y seguían siendo colegas. En aquel momento me pareció una soberana soplapollez. En fin, yo no necesito que un amigo me electrocute el escroto para afianzar nuestra relación. Aun así, me sorprendió el peculiar concepto que algunas personas tienen de la amistad y, sobre todo, de las relaciones personales; interacciones que yo entiendo complejas y llenas de matices, algo que Disney se empeña en simplificar hasta límites absurdos e hirientes. “Civil War” pretende ser la narración de un conflicto, una bronca gorda entre amigos y aliados, la colisión de dos maneras irreconciliables de entender el papel de un grupo de sujetos extraordinarios, no electos, endiosados y, en origen, profundamente antidemocráticos. Nutritivos ingredientes, para el que podría haber sido un contundente argumento, que se van directos al váter, lastrados por un guión que abraza sin tapujos lo simple, el artificio de relleno, el salto circense inútil, el chiste gilipollas y la pelea coreografiada en exceso. Y todavía habrá alguno que mantenga que lo de “salva a Martha” en “Batman v Superman” era ridículo. Aquello si era empatía, humanidad, rabia, ira… A Tony Stark le tienen que poner delante de los morros la grabación de una cámara de seguridad –de ubicación demasiado estratégica– para que se encabrone de verdad. Al final, Johnny Knoxville le pide perdón a Steve-O por chamuscarle el ojete.

Correcta como thriller, floja como película de superhéroes, “Civil War” abandona el suspense conspiranóico de “El Soldado de Invierno” y se decanta por lo liviano. Un ejercicio protagonizado por falsos culpables, venganzas interrumpidas y una pizca de notorias ausencias. Mixtura que funciona como escaparate para los nuevos personajes de esta lucrativa función: la versión lela-adolescente de Spider-Man y el tipo de las uñas retráctiles, Black Panther. Por cierto, ¿quién demonios le financia la operación a Daniel Bruhl? Este tipo de socavones en el firme de la carretera me destrozan el trasero. A pesar de la torpeza de la confrontación y lo excesivo de su (enorme) parte dedicada al insípido espectáculo digital, el tramo final resulta entretenido y el clímax adecuado. Estamos ante otro capítulo intermedio del festival Marvel. Un film diseñado para arrasar la taquilla, atrayendo indefectiblemente a las masas, gracias al colosal marketing de sus personajes (aunque yo siempre echo de menos a Hulk cuando las cosas se tuercen). La saturación de publicidad da falso relieve a algo muy plano, y la gran mayoría de nosotros picamos una vez tras otra.

Manu Castro (6/10)
@ManuCastroLSO
(21-05-2016)

 

• Lo mejor: Si la exigencia es baja, la película cumple como entretenida patochada.
• Lo peor: Es una pésima interpretación de “Civil War”. Infantiliza el cómic original a todos los niveles.

 

 

Capitán América: Civil War (2016)

 

Título Original: Captain America: Civil War | Género: Acción / Aventuras / Ciencia Ficción | Nacionalidad: USA / Alemania | Director: Anthony Russo, Joe Russo | Actores: Chris Evans, Robert Downey Jr., Scarlett Johansson | Productor: Mitchell Bell, Kevin Feige, Christoph Fisser | Guión: Christopher Markus, Stephen McFeely, Mark Millar | Fotografía: Trent Opaloch | Música: Henry Jackman | Montaje: Jeffrey Ford, Matthew Schmidt

 

Sinopsis: “Capitán América: Civil War” empieza donde lo dejó “Vengadores: La Era de Ultrón”. Steve Rogers lidera el nuevo equipo de Los Vengadores en su incesante tarea de proteger a la Humanidad. Después de que otro incidente internacional, en el que se ven envueltos Los Vengadores, produzca daños colaterales, la presión política obliga a poner en marcha un sistema para depurar responsabilidades y un organismo rector que determine cuándo hay que recurrir a los servicios del equipo. El nuevo status quo divide a Los Vengadores mientras intentan proteger al mundo de un nuevo malvado.

 

 

Capitán América: Civil War (2016)