Thor: Ragnarok (2017)

 

Señor del Trueno.

Puede que el de “Thor: Ragnarok” sea el tráiler más honesto que hemos podido contemplar en mucho tiempo; ese par de frenéticos minutos condensan con sumo acierto el sonido (punk), la imagen (lisérgica) y el tono (macarra) de la tercera entrega de las aventuras protagonizadas por el Dios del Trueno. Lejos del planeta Tierra, el greñas (Chris Hemsworth) se embarca en una space opera pulp y loquísima, un viaje en ácido que muchos esperábamos desde hace tiempo; porque, si existe algún miembro de “Los Vengadores” capaz de reinventar su posición heroica desde la autoparodia más brutal y descacharrante, ese es el tipo del martillo –dejando de lado el (por momentos cargante) gilipollismo de Tony Stark y asumiendo el papel de bufón de Scott Lang–. Resulta curioso comprobar cómo se desmelena el oriundo de Asgard, justo ahora que le han rapado el pelo… Sin duda, es esta la mejor de las tres películas de “Thor“, pero también una de las más destacadas de todo el entramado cinematográfico surgido de “la casa de las ideas”. Su apuesta, desenfadada y decididamente alucinógena, no hace más que reafirmar el nuevo rumbo de una Fase 3 que está a punto de finalizar; “Avengers: Infinity War” ya asoma en el horizonte.

Marvel Studios por fin ha comprendido (aunque se lo ha tomado con mucha calma) que la mejor manera de mantener frescas sus sobrexplotadas franquicias pasa por dejar hacer travesuras a cineastas con alma de gamberro simpaticote. Que James Gunn triunfara con sus dos entregas de “Guardianes de la Galaxia“, ha posibilitado esta maravillosa verbena perpetrada por un Taika Waititi que abraza sin reparos el “Flash Gordon” de Mike Hodges y se pone en modo “la música es buena, ¡fiesta!” para rendir tributo a Jack Kirby. Una pena todas las zancadillas que le pusieron en su día a Edgar Wright y acabaron por (semi)joder el guateque de las hormigas (“Ant-Man“, 2015). Pero aquí están esa diosa fascinante que es Cate Blanchett (hipnótica y majestuosa villana gótica); un Jeff Goldblum hilarante, más grande que África y Asia juntas; Loki (Tom Hiddleston), reivindicando su condición protagónica a cada instante; y los mil y un chascarrillos de una cinta que hace de la set piece desmadrada, el cameo chorra y el chiste escatológico el leitmotiv de una obra transformada en puro gozo. “Ragnarok” es una comedia de aventuras que alcanza el éxtasis vikingo cada vez que suena el “Immigrant Song” de Led Zeppelin y las valkirias descienden de los cielos (configurando un fastuoso tableau vivant que pone los pelos de punta).

Manu Castro (8/10)
@ManuCastroLSO
(01-11-2017)

 

• Lo mejor: Cada ingrediente en su justa medida; es una combinación de elementos impecable.
• Lo peor: Podría haber sido una buddy movie colosal (con Hulk o Loki).

 

 

 

Título Original: Thor: Ragnarok | Género: Acción / Aventuras / Ciencia Ficción / Comedia | Nacionalidad: USA | Director: Taika Waititi | Actores: Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Cate Blanchett | Productor: Victoria Alonso, Louis D’Esposito, Kevin Feige | Guión: Eric Pearson, Craig Kyle, Christopher Yost | Fotografía: Javier Aguirresarobe | Música: Mark Mothersbaugh | Montaje: Zene Baker, Joel Negron

 

Sinopsis: Asgard se encuentra en manos de una poderosa amenaza, la despiadada y todopoderosa Hela (Cate Blanchett), que ha robado el trono y ha encarcelado a Thor (Chris Hemsworth), enviándole como prisionero hasta el otro extremo de la galaxia. Sin su martillo, el mítico y poderoso Mjölnir, el Dios del Trueno se encontrará a sí mismo en una carrera contra el tiempo.

En el planeta Sakaar, Thor tendrá que luchar por su vida como un gladiador. Para escapar de su cautiverio, Thor tendrá que resultar vencedor en una competición alienígena, y derrotar a su antiguo aliado y amigo Vengador, el increíble Hulk (Mark Ruffalo). Pero, por alguna misteriosa razón, Hulk no recuerda a su compañero Vengador. Claro que, por encima de todo, el objetivo del Dios del trueno será volver a Asgard y parar el Ragnarok, un ciclo de vida y muerte sin fin que podría significar la destrucción total e inminente de la civilización asgardiana.