Virus (1999)

 

Basura humana.

Una panda de capullos se adentra en un tifón a bordo de un remolcador destartalado, el Sea Star. Todo por llevar a puerto una carga que se va a pique en cuanto el oleaje se pone serio. La operación es una chapuza mayúscula y resulta un fracaso económico absoluto, así que, cuando la ex oficial de la armada Kelly Foster (Jamie Lee Curtis) detecta en el radar un buque a la deriva, la tripulación de insensatos no se lo piensa un segundo y traza planes de saqueo. Al frente de todos está el mezquino capitán Robert Everton (Donald Sutherland), un tipo que sólo piensa en billetes verdes. La única que parece tener algo de sentido común es precisamente Kelly, pero, como os habréis imaginado ya, nadie toma en consideración sus recomendaciones, ni siquiera Steve (interpretado por William, el Baldwin bombero). Sin demora, porque las vías de agua en el Sea Star son importantes, este puñado de linces dirige sus pasos a la misteriosa embarcación, que resulta ser un barco científico soviético invadido por una energía alienígena inteligente, destructora y asesina. Combo guapo. Cabe decir que todo el tinglado tiene su origen en la estación especial MIR, la primera en tomar contacto con el beligerante visitante. La entidad extraterrestre se cuela en el planeta Tierra a través de las enormes antenas de radio del Akademik Vladislav Volkov y cataloga a los humanos como un virus al que hay que exterminar…

La inteligencia alienígena monta una buena matanza en el barco ruso nada más llegar, sin preliminares ni leches. Para más inri, necesita partes de nuestros cuerpos como piezas de repuesto para construir nuevas formas de vida (una especie de ciborgs muy chungos). Sus planes de conquista son la hostia de jodidos e incluyen mutilaciones, experimentos aberrantes y un meccano digno de Ed Gein. Los yanquis se unen a la fiesta en alta mar, con el tifón amenazando, y comienzan a morir de manera brutal y sangrienta. En los noventa pasaban cosas maravillosas. La película desarrolla la clásica historia del barco fantasma adaptada a los tiempos de “Terminator“, mientras toma prestados elementos de films actuales como “Deep Rising” y “Horizonte Final“. El correcto espectáculo de efectos especiales hace aún más llevadero y gozoso el visionado de una producción que no escatima en crudeza y carne al corte. En su día se dio una buena hostia en taquilla (costó 75 millones de dólares y apenas recaudó 30,7 millones), por eso no habéis vuelto a oír el nombre de su director, John Bruno, reputado artista de efectos visuales (ganó el Oscar por “Abyss“) y colaborador habitual de James Cameron. Con el paso del tiempo, “Virus” se ha convertido en una obra de culto ente los aficionados al género fantástico y el terror.

Manu Castro (6/10)
@ManuCastroLSO
(26-11-2003)

 

• Lo mejor: Jamie Lee Curtis y la deriva gore de un film que no se corta un pelo.
• Lo peor: Parece hecha con retales de otras producciones.

 

¿Sabías que…? El largometraje está basado en el cómic homónimo de Chuck Pfarrer. Cryo Interactive desarrolló un videojuego inspirado en la película llamado “Virus: It is Aware“, una especie de survival horror a lo “Resident Evil” con control tipo “Tomb Raider” que fue lanzado en la plataforma PlayStation.

 

 

Título Original: Virus | Género: Acción / Terror / Thriller / Ciencia Ficción | Nacionalidad: Francia / Alemania / Japón / Gran Bretaña / USA | Director: John Bruno | Actores: Jamie Lee Curtis, William Baldwin, Donald Sutherland | Productor: Gale Anne Hurd | Guión: Chuck Pfarrer, Dennis Feldman | Fotografía: David Eggby | Música: Joel McNeely | Montaje: M. Scott Smith

 

Sinopsis: Durante una fuerte tempestad, el radar de un remolcador detecta la presencia de otro barco. Temiendo ser destrozado por la tormenta, el capitán del remolcador (Donald Sutherland) busca refugio en el extraño navío. Se trata de un barco científico soviético invadido por una energía inteligente, destructora y asesina. La misión se convertirá en la peor de las pesadillas…