1997: Rescate en Nueva York (1981)

1997: Rescate en Nueva York (1981)

 

Llámeme Serpiente.

Los ochenta se tendían a los pies de Carpenter. “La Niebla” (1980) acabada de estrenarse con éxito en los Estados Unidos. Este hecho, sumado a la exorbitante recaudación de “La Noche de Halloween” –uno de los títulos independientes más rentables de la historia–, puso al realizador nacido en Nueva Jersey en una envidiable posición de independencia creativa por primera vez en su carrera. Avco-Embassy, productora de aquel slasher primigenio –renombrada por aquel entonces como Embassy Pictures Corporation–, firmó un acuerdo con John Carpenter y Debra Hill para la realización de dos largometrajes más. El primero fue “La Niebla”, el segundo sería uno que Carpenter rehusó dirigir en el último momento, “El Experimento Filadelfia”. Johnny tenía otra película en mente. De esta manera se puso en marcha la producción de una idea que Carpenter rumiaba desde hacía años, un guión previamente rechazado por multitud de productoras. El año es 1981. El sueño americano había saltado por los aires tiempo atrás y los demonios del capitalismo salvaje y el belicismo demente de la administración Reagan eran libres. John Carpenter y Nick Castle le tomaron el pulso a una época muy chunga, y plasmaron su inspiración en un libreto (pos) apocalíptico que sentaría las bases para casi toda la serie B distópica posterior. 1981 fue un año jodido; 1997 lo será aún más.

Dieciséis años en el futuro. La Guerra Fría se caldea. Estados Unidos y la Unión Soviética juegan una partida por la supremacía global, usando la versión nuclear de la espada de Damocles. América se ha militarizado, transformándose en un estado policial donde las tasas de criminalidad están disparadas –benditos sean los años ochenta–. Para hacer frente a la situación, el gobierno fascista de Washington fortifica la isla de Manhattan, transformando la urbe en la mayor y única prisión del país; una sin guardias, donde los presos campan a sus anchas por calles y edificios. Se levanta un muro en su perímetro, los túneles son abnegados y los puentes minados. Tan sólo hay una regla: quien entra no vuelve a salir. Hasta las instalaciones de procesamiento de reclusos llega Serpiente Plissken, un ex fuerzas especiales que está, literalmente, de vuelta de todo. Ahora es un reo más. No sabemos muy bien porqué ha sido detenido; un tema de alta traición… El caso es que su destino es el destierro perpetuo de la otrora tierra de la libertad. Esa misma noche un avión sobrevuela la antigua ciudad de Nueva York. Un grupo de disidentes ha secuestrada la Fuerza Aérea Uno; el puñetero avión del presidente. El aparato se estrella en las ruinosas y desoladas calles, quedando totalmente destruido por el impacto. El presidente sobrevive en una cápsula de emergencia, pero es capturado por los reclusos de la isla.

En el lugar adecuado, en el momento preciso; o quizá no. Os podéis imaginar una situación realmente jodida, más aún cuando no enteramos que el comandante en jefe yanqui lleva consigo una grabación de vital importancia para la supervivencia mundial. En resumen, si el puñetero casete no llega a tiempo a la conferencia de paz que los dos bloques antagónicos han organizado para evitar su aniquilación mutua, va a empezar a llover fuego atómico de los cielos. Lee Van Cleef (homenaje de Carpenter a Leone en particular y al western en general) es el encargado de desjoder el entuerto. Salta la chispa de una idea estupenda. Plissken parece ser la única opción medianamente sensata para afrontar con garantías el rescate del Presidente. Entra en juego Kurt Russell, construyendo un personaje icónico a base de cuero gastado, melena, barba descuidada y un parche en el ojo; el antihéroe definitivo, de rudeza serena, pasotismo genético y un nivel de parsimonia que sólo alcanzan aquellos absolutamente decepcionados con la raza humana. Como no podía ser de otro modo, a Plissken se la suda el Presidente, el desmadre que acontece en el centro de la ciudad y la hecatombe atómica. El tipo parece que supura cinismo, pero no es más que una pose. Pide un pitillo y atiende despreocupado a las indicaciones. Lo engañan; era la única forma de embarcarlo en una misión suicida. Arranca la aventura de ciencia-ficción apocalíptica más cañera y macara de la década.

Volando de madrugada hacia el World Trade Center. Nos encontramos de nuevo con Dean Cundey, haciendo su magia como director de fotografía; el tipo maneja el scope de manera magistral, otra vez con un aspect ratio 2.35:1, para plasmar la decadencia nocturna y ruinosa de la cuidad que nunca duerme. Joe Alves se encarga del llamativo diseño de producción de la película, rodada en su mayor parte en las calles de una zona industrial de St. Louis –lugar que había quedado medio destruido a causa de un brutal incendio–. Una vez en la urbe, Serpiente (a quien todos creen muerto) entra en contacto con un ramillete de secundarios de auténtico lujo. Donald Pleasence –en su segunda colaboración con Carpenter– es el Presidente; figura cobarde y mezquina que transita en todo momento agazapada cual rata de cloaca. Harry Dean Stanton es Cerebro, antiguo colaborador de Plissken. Adrienne Barbeau es Maggie, la voluptuosa y decidida novia de este. Isaac Hayes es el Duque de Nueva York, amo y señor de la Gran Manzana. Y Ernest Borgnine es “El Taxista”, un tipo peculiar que sabe moverse a la perfección por tan peligroso lugar. No podemos olvidar la formidable banda sonora, compuesta por el propio Carpenter, en colaboración con Alan Howarth; broche de oro para una obra catalogada de culto, influencia decisiva para innumerables películas, cómics, libros y videojuegos posteriores.

Manu Castro (9/10)
@ManuCastroLSO
(27-12-2001)

 

• Lo mejor: Plissken… Llámeme Serpiente.
• Lo peor: No saber lo que ocurrió realmente en Leningrado y Siberia.

 

¿Sabías qué…? Frank Doubleday, el asesino psicópata de “Asalto a la Comisaría del Distrito 13”, interpreta a un pintoresco sujeto llamado Romero, guiño al director de “La Noche de los Muertos Vivientes”. En 1996 se estrenó una secuela titulada “2013: Rescate en Los Ángeles”.

 

jcar1

 

 

1997: Rescate en Nueva York (1981)

 

Título Original: Escape from New York | Género: Acción / Aventuras / Ciencia Ficción / Thriller | Nacionalidad: Gran Bretaña / USA | Director: John Carpenter | Actores: Kurt Russell, Lee Van Cleef, Ernest Borgnine | Productor: Larry J. Franco, Debra Hill | Guión: John Carpenter, Nick Castle | Fotografía: Dean Cundey, Jim Lucas | Música: John Carpenter, Claudio Simonetti | Montaje: Todd C. Ramsay

 

Sinopsis: La isla de Manhattan ha sido convertida en una prisión, donde los criminales son abandonados a su suerte. Los puentes están minados, y la presencia policial dentro de la isla es nula. Mientras el avión del presidente sobrevuela la zona, es abatido, y el mandatario capturado por los asesinos. Al legendario “Serpiente” se le ofrece la libertad si entra en la isla, libera al presidente y recupera una importante cinta. Para evitar su huida, se le inyecta un pequeño pero poderoso explosivo, que actuará en 24 horas.

 

 

 

 

 

 

1997: Rescate en Nueva York (1981)